Niños infelices en la Ciudad Feliz

¿Usted obligaría a un/a adulto/a violado/a, robado/a, golpeado/a, a ver periódicamente a su agresor y «revincularse» con su vitimario? Parece una obvia aberración ¿No?

Pero es lo que sucede hoy, ahora, TODOS LOS DIAS, en Mar del Plata y por orden directa de Jueces y Asesores de Menores, CUANDO LA VICTIMA ES UN NIÑO/A MALTRATADO/A Y/O ABUSADO/A POR SUS FAMILIARES BIOLÓGICOS.

El absoluto desprecio a la palabra de los niños y la constante violación de su interés superior y derechos personalísimos (garantizados por las Convenciones Internacionales, la Constitución Nacional y leyes nacionales y provinciales) no se agotan en el tristemente célebre caso de los niños burlados en el juicio a Melo Pacheco.

Baste recordar el reciente y tristísimo caso de Micaela/Lucero Ramos, restituida por la Cámara de Apelaciones local a sus progenitores biológicos para seguir siendo torturada por los mismos hasta matarla y arrojarla como basura a la cantera de Rizzo. O el no tan lejano caso de los hermanitos Bualo, degollados por su padre en el transcurso de una afectuosa “visita”.

Como si los prejuicios culturales y la negación del abuso infantil que impregnan nuestra cultura y por ende nuestro sistema judicial no bastaran, los abusadores, sus asociaciones de pseudo-victimas, y sus representantes legales han implementado un sistema de presiones y coacción a los terapeutas que todavía se animan a diagnosticar abusos, mediante la denuncia sistemática en el fuero penal y en los colegios de psicólogos.

Además, para descalificar el testimonio de niños/as, terapeutas y familiares protectores, se ha importado de los Estados Unidos una perversa y conveniente pseudo-teoria, NUNCA VALIDADA CIENTIFICAMENTE: el SAP o Síndrome de Alienación Parental, con la que unos cuantos psicólogos y abogados yankis se han hecho millonarios “salvando” a abusadores.
El SAP presume que los niños/as –como si de robots se tratara- son inducidos a realizar falsas acusaciones de abuso como resultado de un “complot” denominado “co-construcción” del que participan la víctima, sus familiares protectores (generalmente las madres) y sus terapeutas.

¿Suena ridículo? Pero a algunos Jueces, Fiscales y Asesores de Menores les suena MUY BIEN, porque les da la posibilidad de negar con la conciencia tranquila lo ya antes no deseaban ver, y fundamentalmente les permite “sacarse el problema de encima” aunque sea a costa de la revictimización judicial de las criaturas, que adquiere ribetes de auténtico sadismo cuando el niño o sus familiares protectores se rebelan al mandato judicial de restablecer por la fuerza un vÍnculo a toda costa, a cualquier precio, aún el de la vida de un niño/a.
SOLO PEDIMOS QUE EL SUFRIMIENTO DE ESTOS NIÑOS SE DETENGA YA CON ACCIONES CONCRETAS AYUDENOS A SALVAR A NUESTROS HIJOS/AS. ESTO PODRIA SUCEDERLE A USTED.
NADIE ESTA EXENTO DE SER VICTIMA DE LA VIOLENCIA Y EL ABUSO.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *