NATURISMO. UN PENSAMIENTO SOCIAL.

HONGOS

La reacción al industrialismo

 

En 1903 se fundó en Madrid la Sociedad Vegetariana Española y cinco años después la Lliga Vegetariana de Catalunya en Barcelona. Ambas son las primeras antecedentes de las actuales sociedades naturistas vegetarianas.  Con la instauración de la II República española en 1931,  pudieron manifestarse públicamente las asociaciones libreculturistas como Marisol en Barcelona o la Agrupación Desnudista Española en Madrid. El libreculturismo o desnudismo pasa a denominarse naturismo a partir de los años setenta.  Aunque con el cambio de siglo aparece el primer asociacionismo, es en las últimas décadas del XIX que empieza a originarse una línea de pensamiento, en reacción al industrialismo, que en la península ibérica conocemos como Naturismo (1). Este pensamiento basado en la existencia de un orden natural adquiere a través de sus diferentes corrientes un carácter que va desde el regeneracionismo moral a la revolución social.

El retorno al orden natural

 

El conjunto de leyes naturales u orden natural es aplicable tanto a la naturaleza como a la sociedad y al individuo. La armonía entre estos tres elementos significa un fluir de la vida sin principio ni fin, en donde todo lo que la favorezca es bueno y todo lo que la degrade o destruya es malo. El principio último de dicho orden es la equidad entre sus componentes, contrario a todo abuso o expolio. El Naturismo ibérico no nace en contra de la civilización como, por ejemplo, los anticientifistas franceses (2). Para el primero, el artificialismo de la vida moderna, producto del falso progreso, nos aparta del orden natural siendo la causa de la degradación de la especie humana y de la destrucción del planeta. Por ello, odios, epidemias o catástrofes naturales tienen un origen común en el mencionado artificialismo y una solución en el retorno al orden natural. En el Naturismo tan natural es una lechuga como la electricidad, lo discutible, en todo caso, son  algunas de las aplicaciones de esta última. El tercer punto que constituye el pensamiento naturista, junto al del orden y  a su retorno, consiste en considerar este último obra del propio individuo, suma de la regeneración física y mental , mediante el vegetarianismo trascendente o la desnudez física camino de la moral.

Vegetarismo y desnudez

 

De los dos medios con que se dota el Naturismo para el retorno, uno es el vegetarianismo trascendente que considera a esta alimentación  la propia de la especie humana pero yendo más allá del aspecto nutricional al estar ligada de forma indisociable a cualidades morales como la bondad o la solidaridad. El filósofo venezolano Carlos Brandt (1875-1964), en su obra largamente reeditada El Vegetarismo (1909), expone esta especificad y su doble carácter (3). En ella se desarrollan dos argumentos fundamentales: el de que los primeros humanos fueron frugívoros,  siguiendo los análisis comparativos del anatomista francés Georges Cuvier (1769 –1832) sobre dentición y aparato digestivo humano  y el que el matar animales para alimentarse atenta contra el principio de que todos somos una misma familia y contra la ley de conservación de la vida (4). A estos dos, Brandt, añade varios más de menor peso específico, aunque no menos interesantes como la observación del geógrafo alemán Alexander von Humbolt (1769 – 1859) respecto al mayor número de personas que podrían alimentarse dedicando al cultivo las tierras de pasto. Antaño el pasto, hoy la soja. El otro medio de retorno es la desnudez física propiciadora de la mental (5). Desvestirse de los prejuicios y roles sociales que levantan barreras entre las personas, es el camino para reencontrar la fraternidad universal, especialmente, cuando se considera, como los libreculturistas, que el estado natural de la especie humana es la desnudez. Convencionalmente se considera a Die Nacktheit (1905) del alemán Richard Ungewitter (1868-1958), la primera obra donde se exponen, de forma más programática, los principios básicos de la librecultura (6). El autor, describe una sociedad donde hombres, mujeres y niños viven en completa desnudez superando, de esta forma, la neurosis u obsesión sexual, son vegetarianos y se abstiene del alcohol y del tabaco.

El movimiento naturista histórico

Según se interpreten los tres aspectos básicos de la filosofía naturista y se priorice uno u otro medio, se dan las cinco corrientes cuyo conjunto constituye el movimiento naturista histórico: trofología, vegetarianismo naturista, naturismo, naturismo libertario y vegetarianismo social. Exceptuando esta última de intensa pero muy breve incidencia, la diferencia principal entre ellas consistía en considerar si es o no es realizable la filosofía naturista dentro del capitalismo. Las corrientes más vinculadas al vegetarianismo – las dos primeras – con presupuestos religiosos propugnan un regeneracionismo moralista que se salda con una vida rural en sencillez. Sin embargo La librecultura si tenía un carácter claro de transformación social. En cambio el naturismo libertario siempre mantuvo una actitud reivindicativa. Tenía muy claro que no es posible desarrollar plenamente el pensamiento naturista sin un cambio social, es decir, no puede darse una armonía con la Naturaleza si previamente no existe entre los seres humanos. El Naturismo incluye todos los aspectos de la vida. Desde la alimentación a la educación, desde la agricultura biológica al antimilitarismo, desde la liberación de la mujer a la gestación y crianza natural de la descendencia… Claro está, como se ha visto, con diferentes perspectivas.

La inversión actual en los objetivos

Con la dictadura franquista y la finalización de la II Guerra Mundial en el resto de países europeos, la capacidad transformadora y vital del Naturismo desaparece al convertirse los caminos de regeneración, vegetarianismo y desnudez, en fines en si mismos, con lo cual se deriva a dos únicas corrientes: los vegetarianos naturistas y los naturistas antes libreculturistas. Los vegetarianos naturistas, viven ocupados al completo en una nutrición aderezada con un sinfín de terapias más, un trasfondo religioso orientalista, en forma de mercancía-combustible para alimentar la llama de los sueños balsámicos propios de la Nueva Era. Los naturistas que, tras la legalización del Club Català de Naturisme  y otras posteriores, vuelven al escenario legal en 1978, van limitándose a la sola defensa del derecho a la desnudez, especialmente con la desaparición del Código Penal de la figura de escándalo público, la cual constituía el baluarte centenario contra la desnudez en publico. Una de las consecuencias es que va ganando terreno la autodenominación “nudista” respecto a la de “naturista”. No se trata de desmerecer las aportaciones de unos y de otros, pero si de hacer patente la gran pérdida de bagaje filosófico del Naturismo y, en consecuencia, su falta de evolución, anclado en su época clásica cuando era referencia obligada sobre la vuelta a la naturaleza. 

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