Nace en España y Portugal una nueva «conferencia episcopal»

Nace en España y Portugal una nueva «conferencia episcopal»

Incluye a los dos países y fue presentada el lunes. El presidente es el Metropolita Policarpo, quien dijo que trabajará en pos de la unión entre las Iglesias y colaboración con el Estado, en una sociedad «cada vez más alejada de la fe».

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Ya hay otra conferencia episcopal en España. Además de la católica romana, acaba de presentarse en sociedad la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal. Nació el año pasado, pero se puso «en funcionamiento» el pasado lunes 31 de enero, en un acto público celebrado en la catedral católica ortodoxa de la calle Nicaragua (Madrid – España), con la presencia del Director de Relaciones con las Confesiones Religiosas (Ministerio de Justicia), José María Contreras, y del Foro ecuménico Pentecostés, que aglutina a diversas confesiones religiosas.

Luego de una visita a la catedral y el rezo del Padre Nuestro, se celebró, en un salón adyacente, la presentación de la nueva conferencia episcopal. Tras los saludos de rigor, el Metropolita Policarpo ofreció su «modesta pero bella sede» a todas las confesiones presentes en el acto.

El prelado ortodoxo, que estuvo antes destinado en Italia, reconoció que, en España, se encontró con un «clima poco desarrollado ecuménicamente». Y prometió hacer todo lo que esté en su mano para potenciar el ecumenismo real y práctico.

«Tenemos que anunciar a Cristo, el único salvador del mundo, en una sociedad que cada vez se aleja más de la fe», explicó el obispo Policarpo. Y es que, a su juicio, «vivimos tiempos apocalípticos» y, para hacerles frente, es ineludible unirse.

Tras la crítica social, la autocrítica. El Metropolita ortodoxo también aseguró que «la Iglesia está en crisis» y se nota, a su juicio, en que «ya no produce Basilios, Gregorios o Crisóstomos». Por eso, las Iglesias tienen que unirse entre sí y con el Estado porque, según Policarpo, «la Iglesia y el Estado tienen los mismos objetivos: el pueblo; sólo que la Iglesia les llama feligreses y el Estado, ciudadanos».

El Metropolita negó la visión que tienen los occidentales de la ortodoxia. «Creen que nosotros estamos divididos, pero no es verdad. Hay una sola Iglesia ortodoxa, unida en la fe, en los sacramentos, en los cánones y en la sagrada tradición. La división es sólo administrativa y, además, vamos caminando hacia una verdadera panortodoxia».

Fruto de esa unión es, precisamente, esta «conferencia episcopal ortodoxa de España y Portugal». Su objetivo es «mostrar a las demás Iglesia y al Estado una voz única de la Iglesia ortodoxa».

El Reverendísimo Padre Archimandrita Demetrio, secretario de la nueva entidad, fue el encargado de explicar los detalles de la configuración de la asamblea ortodoxa. Nacida de los acuerdos de Chambésy (Ginebra) de 2009, la asamblea episcopal ortodoxa de España y Portugal está integrada por el Metropolita Policarpo (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla), como presidente, el arzobispo Inocencio (Patriarcado de Moscú) como vicepresidente, el obispo Lucas (Patriarcado de Serbia), el obispo Timoteo (Patriarcado de Rumania) y de un prelado por designar del patriarcado de Bulgaria. La sede se ha fijado en las oficinas del arzobispado ortodoxo de Madrid.

Se trata, según el Archimandrita Demetrio, de un primer paso hacia el ideal de conseguir, también, en la diáspora, iglesia locales territoriales, presididas por un obispo. Pero ésa es la meta a la que los ortodoxos, con su sapiencia multisecular, quieren ir caminando paso a paso.

Una vez constituida la conferencia episcopal ortodoxa, su secretario, el Archimandrita Demetrio, envió una notificación a la conferencia episcopal española y a la tarraconense. De la española recibieron una lacónica contestación, firmada por su secretario, monseñor Martínez Camino, en la que se tomaba nota y se mostraba el deseo de «colaborar en asuntos de interés para ambas partes» mientras que, mucho más larga y afectuosa fue la contestación de la conferencia episcopal tarraconense en la que, los obispos catalanes, se alegran con los hermanos ortodoxos y le ofrecen todo el apoyo y la ayuda que necesiten.

En los últimos años, la comunidad ortodoxa ha crecido de una forma exponencial. Se calcula que, en estos momentos, hay cerca de millón y medio de ortodoxos, pertenecientes a los distintos patriarcados, en la península Ibérica.

Signo de esa fuerza es que, en estos momentos, se están construyendo dos catedrales ortodoxas en Madrid: la catedral ortodoxa rumana en el barrio de Campamento y la catedral ortodoxa rusa en el Pinar de Chamartín.

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