Mujeres de Fe Monoteista

A nuestra comunidad:
    Ante la actual situación, queremos reunirnos.
    Queremos juntarnos todos aquellos que creemos y 
que trabajamos cada día por la Paz. 
    Nos parece que es momento de reflexionar y de rezar.
    
    “Argentina, Tierra de Paz” 
   
    Estamos viviendo un clima especial.
    Y sabemos que la Paz siempre necesita atención.
    Siempre necesita ser mencionada, elaborada y construida.
    ¿Dónde necesita ser construida la Paz? 
   – En primer lugar, en nosotros, en nuestro propio corazón;
 allí es donde comienza el camino y el trabajo por la Paz,
 tratando de establecer la concordia con nosotros mismos,
con los demás y con Dios, para los que creen en Él.
    – El trabajo en favor de la paz continúa con los hermanos
    Primero con los más cercanos, buscando con nuestros familiares, amigos,
compañeros y vecinos los acuerdos y los puntos de encuentro.
    Tratar de comprender sus puntos de vista y acompañarlos en sus
necesidades es una manera concreta de trabajar por la Paz en nuestro
entorno.

    – El círculo más amplio es el de la paz social, la paz de toda una 
comunidad nacional.
    A veces nos cuesta ponernos de acuerdo en proyectos comunes. 
    Tenemos mucha historia de violencia y de enfrentamiento entre nosotros,
que viene de muy lejos. 
    No obstante, no podemos como Pueblo, detenernos en las divisiones que
nos impiden avanzar. 
    Es un buen momento para destacar a cientos y miles de argentinos que construyen, 
que edifican y que consolidan con su quehacer diario esta concepción de sociedad unida 
que vive cotidianamente una cultura solidaria.
    Podemos rescatar también el compromiso renovado de nuestros jóvenes 
por la ciencia, la política y la solidaridad.
    Recordar las acciones en bien de los hermanos que mucha gente buena inicia y sostiene, 
y reafirmar  las grandes posibilidades de crecimiento que tenemos como nación. 
    Por otra parte, podríamos reflexionar sobre cómo nos tratamos unos a otros; 
examinar nuestro lenguaje, que a veces, impide que nos escuchemos y 
nos hace perder el ejercicio del diálogo.
    Que en este fin de año Dios, 
    el Príncipe de la Paz, 
    nos haga reconocernos unos a otros como hermanos.
    Como un Pueblo, como una Nación.
· Monseñor Oscar Ojea       (Obispado de San Isidro)
· Rabino Daniel Goldman     (Comunidad Bet El)
· Juan Carr                         (Red Solidaria)
    PROPONEMOS  compartirlo en familia y entre amigos, 
en las mesas de Navidad y Año Nuevo.
    El viernes 28 iniciamos “Tres Jornadas de Reflexiòn y Oraciòn por la Paz” 
(viernes, sàbado y domingo)
    Invitamos a mujeres y hombres de buena voluntad, judíos, evangèlicos, 
catòlicos y de todos los credos, a sumarse libremente a esta iniciativa.
    Muy simple, muy necesaria…

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