Mons. Wenski: “La exclusión del Espíritu empobrece a la sociedad civil”

Miami (Estados Unidos), 29 May. 12 (AICA)
En el marco de los festejos organizados por el Consulado General de la República Argentina en Miami para conmemorar el 202º aniversario de la Revolución de Mayo, el viernes 25 de mayo se llevó a cabo un acto frente al busto del General San Martín emplazado en esta ciudad que incluyó la colocación de una ofrenda floral y un acto interreligioso con oraciones por la patria a cargo de un rabino y un sacerdote.

El domingo 27 de mayo, solemnidad de Pentecostés, el arzobispo de Miami, monseñor Thomas G. Wenski, celebró la misa en español en la catedral metropolitana de Santa María, oportunidad en la que se rezó por la Argentina y también se honró a Nuestra Señora de Luján.

Asistieron a la celebración el cónsul general de la República Argentina en Miami, embajador Miguel Talento, funcionarios consulares y miembros de la comunidad argentina en Miami. Antes de comenzar la misa se entonaron los himnos nacionales de los Estados Unidos y la República Argentina. La celebración fue transmitida en vivo por Radio Paz 830 AM (www.radiopaz.org), emisora católica de Miami.

Monseñor Wenski centró su homilía en el misterio de la Iglesia, manifestado a las naciones en Pentecostés y la relación que existe entre Iglesia y Estado que, afirmó, son dos realidades distintas que no están divorciadas.

El arzobispo de Miami afirmó que “la Iglesia existe para evangelizar, esto es para llevar a los hombres a Dios”, mientras que “las instituciones del Estado existen, como lo señala con tanta lucidez y elocuencia el preámbulo de la Constitución Argentina, para consolidar la unión, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros para nuestra posteridad y para todos los hombres.”

El pastor se refirió también al entredicho que mantiene la Iglesia con el gobierno de los Estados Unidos por el mandato de la Secretaría de Salud que pretende obligar a las instituciones católicas a “cooperar con el mal en la provisión de fármacos abortivos, esterilizaciones y anticonceptivos” al que calificó de “atropello” que “menoscaba la libertad religiosa que tanto contribuyó al progreso de esta nación”.

“Esta iniciativa –aseguró- del gobierno del presidente Obama e iniciativas similares que erosionan o suprimen la libertad religiosa o que buscan desterrar a Dios y a los creyentes de la vida pública, lejos de contribuir al desarrollo institucional de una nación, lo socavan”.

El prelado destacó que el “materialismo teórico y práctico que excluye la presencia y la acción del Espíritu en el mundo, empobrece a la sociedad civil porque la aísla de la cercanía de Dios” y que en consecuencia “sólo es capaz de generar signos y señales de muerte.”

Entre los signos de muerte enumeró “la grave crisis económica producto del desenfreno en el consumo y la avaricia; la generalizada hostilidad hacia el otro, especialmente si es inmigrante; el desprecio por los derechos humanos fundamentales, como es el derecho a la vida; la desintegración de la familia; la confusión profunda sobre el sentido de nuestros cuerpos y nuestra sexualidad” y lamentó que éstos hayan encontrado “eco en sentencias judiciales, proyectos y leyes injustas sancionadas por instituciones democráticas de varios países incluyendo los Estados Unidos y la República Argentina”.

Recurriendo a la Constitución Argentina, el arzobispo afirmó que “cuando se legisla o se gobierna con menoscabo de la Ley natural inscrita en el corazón del hombre, se atenta contra las mismas instituciones que se procura construir, se oscurece la razón y se debilita la justicia, pues como lo señala con gran lucidez el preámbulo, Dios es `fuente de toda razón y justicia´”.

Como conclusión, monseñor Wenski recordó que a pesar del presente preocupante “el amor de Dios sigue derramándose abundantemente sobre la humanidad para ser presencia y consuelo” y exhortó a abrir los corazones a la acción del Espíritu que viene en ayuda de nuestra debilidad e invocó la intercesión de la Virgen María que, así como quiso quedarse junto al Río Luján para acompañar la historia del pueblo argentino, nos acompaña hacia la consumación de nuestra historia individual y colectiva en Cristo.

La Sociedad Argentina en Miami también ofreció una misa en acción de gracias con motivo del aniversario de la Revolución de Mayo en la parroquia St. Michael the Archangel, de esta ciudad. +

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