MI CUERPO ESTÁ MUTILADO

Jesús, has sido mi Maestro desde el comienzo, pero ¿no podría tener alguien como un director espiritual, como dicen, para guiarme un poco? Hasta ahora no tengo a nadie y los que se me han acercado no estaban interesados, o bien muy ocupados u horrorizados 1 . Ninguno me ha dicho «hija Mía haz esto o aquello» de una manera amable y ha seguido esto. El único que me ha dado una orden precisa ha dicho: «Déjalo, esto no viene de Dios. Por lo tanto deja de escribir al menos por algunos días, para ver lo que sucede. Reza las tres oraciones que te he dado, preguntando a Dios si viene verdaderamente de Él». Le he obedecido pero, Dios mío, Tu mano ha movido la mía interviniendo cuando escribía mis apuntes personales. Me has dicho:«Yo, Dios, te amo, no lo olvides jamás». Has tomado plena posesión de mi mano, y, después de algunos minutos, una vez más: «No olvides jamás que Yo, Dios, te amo«.Era como una visita por sorpresa, de alguien que te ama, durante mi permanencia «en prisión». ¡Era maravilloso!

-Mi niña, déjame ser tu Director Espiritual. ¿No soy lo bastante agradable para ti? Y soy todo lo que te falta. Vassula, dame alegría añadiendo simplemente la Luz de una vela en el Vía Crucis y hónrame arrodillándote en cada Estación. Te daré instrucciones en el momento oportuno.
-Jesús, gracias por permitirme conocer a David.
-Hija Mía, dile de Mi parte: «¿Quieres permitirme que Me sirva de ti?»
-Señor, ¿no se lo habías pedido ya? ¿Cuál es exactamente tu intención con esto?
-Con esto quiero pedirle si va a querer trabajar para Mí. Mi Cruz es pesada, quieres aliviarme un poco?
-Sí, Señor.
-Acércate más a Mí. 

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