METODOLOGÍA Y ENFOQUES ESPECÍFICOS DE LA ARQUEOASTRONOMÍA

HONGOS

Como hemos visto, la existencia del sistema calendárico mesoamericano implica en sí la observación astronómica, ya que sólo de ella, mantenida a través de muchas generaciones y siglos, puede surgir un sistema tan exacto. Entre las observaciones ligadas al calendario destacan la determinación exacta del año trópico, los meses sinódicos de la Luna, los ciclos de eclipses de Sol y Luna, el ciclo de Venus, la observación de las Pléyades, etc. Sin embargo, llama la atención que los estudios monográficos que se han hecho al respecto se han centrado más en cuestiones de la estructura interna del calendario y de la escritura jeroglífica que en los principios que les permitieron hacer tales observaciones. Este último aspecto ha sido abordado recientemente por el nuevo enfoque de la arqueoastronomía.

En este sentido quisiera señalar dos aspectos que considero aportaciones fundamentales de esta nueva disciplina: 1) la incorporación del análisis especializado de la astronomía al estudio de los calendarios y de las inscripciones prehispánicas; y 2) el estudio sistemático del principio de la Orientación en la arquitectura mesoamericana y en la planeación de ciudades y centros ceremoniales.

1) La incorporación de la astronomía con su metodología específica ha permitido sistematizar toda una serie de conocimientos científicos prehispánicos, obtener resultados mucho más exactos y usar tablas con las cuales se calculan ciertos fenómenos astronómicos para épocas históricas del pasado y la latitud geográfica requerida por la arqueología. Entre los principales conceptos mediante los cuales se hace el análisis arqueoastronómico figuran el acimut, la altitud y la esfera celeste (figuras 2 y 3). Ya que se trata de técnicas especializadas remito a la bibliografía respectiva.17

 

Figura 2. El cielo (la esfera celeste) tal como se nos presenta en su forma más sencilla. El observador se sitúa en O sobre la superfície de la tierra. (Diagrama de P. Dunham, según Aveni, 1980, figura 16.


Figura 3. Las trayectorias diurnas del sol sobre el plano del horizonte a la latitud de Puebla (19° de latitud Norte) en la fecha de los solsticios (21.6 y 22.12.) y de los equinoccios (21.3. y 23.9). Los puntos de salida y puesta del sol en el horizonte en las fechas de los solsticios forman, junto con el cenit, las 5 direcciones cardinales de Mesoamérica. (Según Tichy, 1976, figura 2.)

La incorporación de la astronomía como disciplina permite, además, plantear la cuestión de los métodos, técnicas e instrumentos prehispánicos de observación, lo cual constituye un campo descuidado pero sumamente importante de la investigación que debe relacionarse con el estudio más amplio de la tecnología prehispánica (figuras 4 y 5).

Figura 4.»Alfaquí mayor que está de noche mirando las estrellas en el cielo y a ver la hora que es, que tiene por oficio y cargo…» «Reloxero por las estrellas del cielo […]» (Códice Mendocino, Lámina XXIV, primera parte.)

Figura 5. Instrumentos prehispánicos para observar el cielo nocturno (Códice Bodley).

2) Por otra parte, el estudio de las orientaciones en la arquitectura y en los sitios arqueológicos ha hecho posible obtener resultados auténticamente nuevos en una serie de aspectos de la astronomía prehispánica, cuestión que quiero exponer con mayor detalle.

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