Me pregunto qué pensaría Donald Watson, el fundador de la Vegan Society

Como saben aquéllos que leen este sitio (ver mis publicaciones en este blog: 12), y están familiarizados con mi trabajo en general, considero aDonald Watson (1910-2005), el fundador de la Vegan Society [Sociedad Vegana] en Gran Bretaña, como una persona notable y una de las mentes más iluminadas del siglo XX. Escribí la entrada para Watson en la recién publicada Cultural Encyclopedia of VegetarianismEste sitio también tiene un ensayo de Eva Batt (1908-1989), quien jugó un papel importante en los tempranos días y luego a través de la historia de la Vegan Society. Aunque no estoy unido a organizaciones y, por tanto, no soy miembro de la Vegan Society y no recibo regularmente su revista, The Vegan, he sidoentrevistado en The Vegan y escribí un artículo para la revista.

Es entonces con sorpresa y gran decepción que relato lo siguiente.

Después de recibir varios emails de parte de veganos del Reino Unido, preocupados por determinados artículos publicados en The Vegan por parte de un autor que promueve la idea de que debemos alejar nuestro foco del veganismo y del especismo, porque eso alienará a las personas, pedí a la Sociedad que me envíe una copia en PDF de esos artículos, dado que la revista sólo está disponible en copia impresa y no en línea. La Sociedad me respondió gentilmente, enviándome una copia.

Noté que, además de los artículos respecto de los cuales los miembros expresaron su preocupación, la última edición de The Vegan contiene una reseña de Rob Jackson, la Vegan Society Education Officer, de mi nuevo libro en coautoría con el Profesor Farner, The Animal Rights Debate: Abolition or Regulation?. El foco central de mi libro es mi argumento de que la educación/activismo vegano creativo y no violento es la forma más importante de cambio progresivo y de que un movimiento que quiere abolir el uso de los animales debería centrar sus esfuerzos exclusivamente en el veganismo. Garner argumenta que la educación vegana es importante, pero él apoya las campañas de reformas de bienestar animal que yo rechazo por varias razones, tanto teóricas como prácticas. Soy también muy crítico del fenómeno “flexitariano” y del fenómeno de la “carne feliz.”; Garner considera que esto es representativo de un progreso.

Déjenme ser muy claro: Mr. Jackson no dijo nada negativo acerca del libro y no me importaría si así fuera. Pero su reseña del libro no menciona al veganismo una sola vez. No estoy bromeando. Ni una vez.

Sinceramente, decir que Mr. Jackson ignoró el eje central del libro sería un eufemismo. Aunque algunos “reseñadores” sólo leen las primeras pocas páginas de un libro que están “reseñando”, si hubiera leído sólo la introducción del libro, y no el libro en sí mismo, hubiera visto incluso ahí que un tema central de debate era si un movimiento que busca reivindicar los derechos de los animales debería ser realmente un movimiento vegano o si debería ser un movimiento de reforma bienestarista. En el libro, critico a las grandes organizaciones por no adoptar la posición de que el veganismo es una base moral inequívoca.

Pero no hay una sola insinuación en The Vegan, la revista de la Vegan Society, de que el libro es un debate acerca de si una teoría coherente de los derechos animales requiere del veganismo. Lo siento, pero eso es totalmente peculiar.

Y luego, mientras fui avanzando a lo largo de la publicación, vi algo que encontré aún más desconcertante y más perturbador.

En la página 3 de The Vegan, hay un aviso del Lancrigg Vegetarian & Organic House Hotel and Green Valley Cafe & Restaurant. Lancrigg es descripto como un “refugio de paz e Inspiración.” Hay una foto atractiva del lugar, que está en el Lake District de Inglaterra. Fui al sitio web delrestaurante Lancrigg y vi que los clientes del restaurant podían tener desayunos que incluían huevos escaldados y bollos caseros daneses hechos con queso orgánico. Bajé una muestra del menu del sitio, y vi platos para la cena que incluían varios quesos, mayonesa, helado, torta de queso, etc.

Seguí hojeando la revista y vi que al menos dos lugares no veganos más estaban anunciados en la sección de clasificados.

Estaba confundido. Critiqué a Viva! por promover a Lancrigg (al igual que otros restaurantes/posadas, y por vender tortas no veganas) pero Viva! es una organización supuestamente vegana que explícitamente promueve el vegetarianismo y las campañas de reforma bienestarista. ¿Pero laVegan Society?

Donald Watson acuñó el término “vegano” y fundó la Vegan Society, en 1944, precisamente porque quería enfatizar que no comer carne no era suficiente. Quería borrar la línea arbitraria que colocaba a la carne de un lado y a todo lo demás en el otro. En las propias palabras de Watson :

La excusa de que no es necesario matar para obtener productos lácteos es indefendible para quienes conocen los métodos de cría de animales para comida y la competitividad que incluso las industrias humanitarias deben enfrentar, si van a permanecer en el negocio.

Durante años, muchos de nosotros aceptamos, como lacto-vegetarianos, que la industria de la carne y la de productos lácteos estaban relacionadas, y que de alguna manera se subsidiaban una a otra. Aceptamos, por eso, que el caso para dejar de usar esos productos era extraordinariamente fuerte en términos morales, y esperamos que tarde o temprano una crisis de consciencia nos liberaría.

Ahora esa libertad llega hasta nosotros. Habiendo seguido una dieta libre de productos animales por períodos que varían de pocas semanas, en algunos casos, a muchos años, en otros, creemos que nuestras ideas y experiencias son suficientemente maduras para ser registradas. La crueldad incuestionable asociada con la producción de lácteos ha dejado en claro que el lacto-vegetarianismo no es sino un medio camino entre comer carne y la verdadera dieta humana y civilizada y pensamos, por lo tanto, que durante nuestra vida en la tierra deberíamos tratar de evolucionar lo suficiente como para hacer el “viaje completo.”

Entonces, ¿cómo puede la Vegan Society publicitar un restaurante que sirve los mismos productos que Watson no veía diferentes de la carne?

Fui a la página de discusión de la Vegan Society en Facebook y publiqué un comentario para comenzar a discutir el tema.

Enseguida después de haber hecho esta publicación, Amanda Baker, la PR de la Vegan Society y Directora de Medios y del sitio web, respondió, en parte:

La aceptación de avisos (incluyendo los boletines anexos) en la revista de The Vegan no implica aprobación.

Tenemos dos tipos separados de producciones. Uno, las declaraciones/literatura/noticias puestos por The Vegan Society. El otro tipo está ejemplificado por nuestra página de Facebook y la revista The Vegan.

En la revista tenemos el siguiente aviso:

“Los puntos de vista expresados en The Vegan, no reflejan necesariamente los del Editor o el consejo de la Vegan Society. Nada de lo publicado debería interpretarse como políticas propias de la Vegan Society, a menos que se declare lo contrario.

Esta respuesta me dejó más estupefacto que ver el aviso. De hecho, la encuentro ofensiva y similar al tipo de absurdo que todos escuchamos demasiado frecuentemente de nuestros políticos a ambos lados del Atlántico.

Puedo entender que digan que publicar un artículo escrito de un escritor invitado no implica necesariamente aprobación del punto de vista de ese escritor. Es razonable. Pero está simplemente más allá de la tontería decir que “la aceptación de avisos (incluyendo los boletines anexos) en la revista de The Vegan no implica aprobación.” Por supuesto que lo implica. Si la Vegan Society piensa que alguien que lea The Vegan no piensa que un aviso anima a la gente a apoyar el restaurant Lancrigg, entonces, la Vegan Society se está engañando a sí misma. Si la Vegan Society no piensa que un aviso como éste refuerza la idea que Watson explícita y bastante apropiadamente rechazaba –que no podemos hacer una distinción moral coherente entre la carne y otros productos animales− entonces, de nuevo, la Vegan Society simplemente no es realista.

Más aún, no tiene sentido decir que la Vegan Society sólo está diciendo que es aceptable apoyar los platos veganos de Lancrigg. En ese sentido, laVegan Society podría, como un grupo supuestamente pro-vegano hace, vender galletas con recetas que involucran ingredientes animales ya que hay algunas recetas veganas.

Pero cualquier cosa que los lectores puedan o no puedan pensar acerca de qué está implícito en el aviso, ¿porqué la Vegan Society –la sociedad formada en 1944 precisamente para rechazar la distinción entre carne y lácteos y otros productos animales y defender la idea de no consumirningún producto animal− está publicitando un restaurante que sirve productos animales?

También escribí respecto de esta cuestión en la página de Facebook de Abolitionist Approach. En uno de mis comentarios, establecí que suponía que la Vegan Society no aceptaría un aviso de un restaurant que sirviera carne y, por eso, no tenía sentido aceptar un aviso de un restaurante que sirviera lácteos. Alguien que  afirmó ser un ex empleado de la Vegan Society, respondió que la política de la Vegan Society era que aceptaría un aviso de un restaurant que sirviera carne siempre que tuviera una opción vegana. No conozco cuál es la política de la Vegan Society en este tema e hice una investigación. Haré un postdata a este artículo, si se requiere, cuando obtenga una respuesta. Es suficiente decir, sin embargo, que incluso si la Vegan Society tomara un aviso de una churrasquería que tuviera una opción vegana, eso significaría que ellos estaban distinguiendo la carne de los productos lácteos pero obviamente acarrearía un problema igualmente serio acerca de una organización vegana que acepta dinero para promover negocios que sirven o venden carne y lácteos.

Desde el principio, trato con un solo asunto: la cuestión de que The Vegan tiene un aviso de un restaurante que vende productos animales. Pienso que clara y explícitamente entra en conflicto con la misma base y razón de la fundación de la Vegan Society en 1944.

Me deja profundamente entristecido que una sociedad iniciada por una de las mentes visionarias del siglo 20 esté apuntando en esta dirección. Donald Watson fue claro acerca de lo que el veganismo significa. Aunque enfatizó en  la dieta vegana, él tampoco usaba cuero o lana. También evitó matar lombrices cuando hacía jardinería. Estaba también comprometido con la no violencia e hizo objeción de conciencia durante la Segunda Guerra Mundial. Fue una persona seria que tenía una filosofía seria que no se detuvo ante los animales no humanos y que la extendió a la vida en general.

Aunque Watson explícitamente no discutió el concepto de derechos animales, o los temas involucrados con la reforma bienestarista, o no discutió la condición de propiedad de los animales y cómo eso necesariamente reduciría los estándares de bienestar, o no distinguió temas de uso y de tratamiento, ni defendió el fin de toda domesticación, considero a Watson como un abolicionista simplemente por reconocer que no había distinción entre la carne y otros productos animales y que no podríamos justificar el uso o el consumo de productos animales. Eso es por lo que digo que el veganismo es el núcleo central de la abolición.

Al discutir este tema con un amigo, comenté, “Pobre Watson. La que se viene, ya sabés, tendrán una mujer desnuda en The Vegan”, Su respuesta: “Mirá en su sitio web. Ya tienen una ahí.” Visité el sitio de nuevo y observé una mujer que está aparentemente desnuda, con una cesta de vegetales frente a su pecho.

¿Y esto porqué? ¿Realmente la Vegan Society piensa que alguien se hará vegano por una foto de una mujer desnuda abrazada a una cesta de vegetales? ¿O esto es meramente un bajo nivel de “yo también” para mostrar apoyo al sexismo que parece caracterizar todas y cada una de las campañas de PETA?

Donald Watson merecía más que esto y deseo sinceramente que la Vegan Society regrese a sus raíces y no sucumba para convertirse simplemente en otro “grupo animalista” que promueve autores que piensan que hablar de veganismo alienará a la gente, reseña un libro de veganismo pero rehúsa mencionar que es un libro acerca de veganismo, promueve el sexismo, o toma la posición de que un aviso de un restaurante o negocio que sirve productos animales no implica ninguna aprobación, o recibe dinero para publicar o promover tal negocio, cualquiera sea la intención que esté implícita.

No tengo inconveniente en admitir que hay casos difíciles en que incluso si el Lancrigg Inn fuera exclusivamente vegano, podría ser de propiedad de individuos o de una corporación que explotara animales. Pienso que hay algunos asuntos complicados pues existen muy pocos productos veganos adonde no haya una empresa no vegana matriz o subsidiaria apoyando por atrás. Es una consecuencia trágica de la corporatización de nuestro mundo y, según creo, milita contra depender demasiado de cualquier renta obtenida por anuncio. Pero aquí, el asunto no es complicado. El restaurante en cuestión sirve productos no veganos y la Vegan Society está publicitando al restaurante. Pienso que es problemático por las razones que argumenté aquí.

Podría ver publicitar a una “lista conveniente” de lugares que tuvieran opciones veganas para viajeros aunque pienso que incluso entonces, laVegan Society debería dejar en claro que tal lista es sólo para conveniencia de los lectores y que la Vegan Society de ningún modo alienta el apoyo de ningún establecimiento que sirva cualquier producto animal. Pero publicitar de hecho restaurantes y negocios que sirven productos animales es, desde mi punto de vista, profundamente problemático.

En cualquier caso, si la Vegan Society necesita dinero de emprendimientos que venden productos animales para producir The Vegan, entonces pienso que debería considerar hacer la revista exclusivamente en una versión electrónica, lo que reduciría los costos.

Espero que mis amigos de la Vegan Society considerarán mis opiniones como dadas con el más alto respeto por los valores que creo que Donald Watson representaba y mi sincera esperanza de que la Sociedad reflejará escrupulosamente esos valores.

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Si no son veganos/as, háganse veganos/as; es mejor para su salud y para el planeta. Pero, lo más importante, es lo moralmente correcto para hacer. Nunca harán nada más fácil y satisfactorio en sus vidas.

El mundo es vegano. Si vos lo querés.   

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