Marcapasos revierte beneficios del reemplazo de válvula aórtica

Los marcapasos del ventrículo derecho pueden poner en peligro los beneficios del reemplazo de la válvula aórtica transcatéter de reemplazo (TAVI), según un nuevo estudio.

Los investigadores de la Universidad de Bonn (Alemania) realizaron un estudio prospectivo con 86 pacientes consecutivos, entre 2008 y 2010 (38 hombres, edad media 80), con estenosis severa sintomática de la válvula aórtica e indicación de TAVI. De éstos, a 29 pacientes (34%) ya les habían colocado un marcapasos antes del TAVI, o necesitaban uno debido a Bloqueo III post-intervención AV. El estudio fue diseñado para evaluar los efectos de los marcapasos ventriculares derechos sobre la función ventricular izquierda después de TAVI; el seguimiento fue hasta de seis meses con ecocardiografía.

Los resultados muestran que el Índice Ventricular Izquierdo, Tei, (LC-Tei) y la presión arterial pulmonar sistólica, así como el índice de masa ventricular izquierda y los índices ventriculares derechos no diferían antes de TAVI para los dos grupos. Sin embargo, seis meses después del TAVI, la fracción de eyección ventricular izquierda aumentó significativamente en el grupo sin el marcapasos permanente y fue significativamente diferente a la fracción de eyección del grupo de marcapasos seis meses después del TAVI. La presión arterial pulmonar sistólica (sPAP) y el LV-Tei, eran diferentes entre los dos grupos, después de seis meses, pero no mostraban significancia estadística. El índice de masa ventricular izquierda y ventricular derecha no diferían antes y seis meses después del TAVI, en los dos grupos. El estudio fue presentado en EuroEcho 2011, realizado durante diciembre 2011, en Budapest, Hungría.

“Si necesitan un marcapasos, lo necesitan; y si no se les hiciera un TAVI probablemente morirían en uno o dos años. Necesitan ambos”, dijeron el autor principal y presentador del estudio, Marcel Weber, MD, y colegas del departamento de cardiología. “Tenemos que ponerle atención a la fracción de eyección; si no mejoran la fracción de eyección a los tres meses después del TAVI, entonces tenemos que considerar un dispositivo diferente, un dispositivo de resincronización cardiaca.

El TAVI implica la inserción cutánea de un catéter que contiene una válvula de reemplazo en un sitio en la entrepierna o el pecho izquierdo. La válvula nueva es empujada al sitio correcto, donde el cirujano la expande y retira la vieja. El procedimiento es mucho menos invasivo que el reemplazo de válvula aórtica de corazón abierto, tradicional y no requiere que se coloque al paciente en una máquina de corazón y pulmones, por lo que se puede realizar en aquellos en que la cirugía de corazón abierta, esta contraindicada. Además, datos de estudios recientes sugieren que este procedimiento también podría ser una opción viable para pacientes que califican para una cirugía de corazón abierto, pero que son considerados candidatos quirúrgicos de alto riesgo.

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