Mar del Plata – Oración interreligiosa por la paz

 
Mar del Plata – Oración interreligiosa por la paz
Mar del Plata – Buenos Aires – Argentina, 29 de septiembre de 2011.- Más de 200 representantes de diferentes orientaciones religiosas se reunieron, el pasado martes 27, en el Centro Diocesano de Estudios y Reflexión (CEDIER) para participar de la oración interreligiosa por la paz.

En la misma, presidida por el obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino (Iglesia Católica Apostólica Romana) y la participaron representantes de la Sociedad Unión Israelita Marplatense, el Centro Islámico Marplatense, la Primera Iglesia Evangélica Bautista, la Iglesia Evangélica Reformada Argentina, la Iglesia Cristiana Bíblica, el Movimiento Cristiano y Misionero y la Iglesia de Dios, hubo momentos de reflexión de cada uno de ellos con plegarias, cantos, y una representación de niños del Colegio San Agustín. También un acto solidario que tuvo como destinatario a la organización filantrópica “Por amor a los niños”.

Monseñor Marino recordó que, hace 25 años, el beato Juan Pablo II, reunió, en Asís, a los líderes de las principales tradiciones religiosas del mundo, porque consideraba que, este gesto concreto, podía ser su contribución al año internacional de la paz proclamado por la ONU y que, “el Papa, ante un mundo secularizado que tiende a ver, en la religión, una fuente de discordia en lugar de un potencial de verdadera elevación humana, deseaba mostrar la raíz esencialmente religiosa y espiritual de la paz”.

“En cuanto miembro de la Iglesia Católica Romana y obispo de Mar del Plata, adhiero plenamente a las afirmaciones formuladas, hace años, en el Concilio Ecuménico Vaticano II, que expresan que ‘la Iglesia católica romana no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres’”.

El titular de la diócesis romano católica marplatense manifestó que “nuestros encuentros deben ayudarnos a superar prejuicios, a conocernos en la autenticidad de nuestras doctrinas, superando el prisma deformante de las etiquetas estereotipadas. Toda actitud de agresividad entre nosotros debe ser erradicada. Todos podemos hacer algo. Comencemos con la humildad de los pequeños pasos y la grandeza de la mirada generosa hacia adelante”.

Asimismo, advirtió que, “en nuestra patria, la presentación en el Congreso de proyectos de leyes abiertamente contrarias a la voluntad de Dios y al bien común de la sociedad, debería encontrarnos siempre unidos en la defensa de la vida desde su inicio hasta su término natural; en la defensa del matrimonio entendido como la unión estable entre un varón y una mujer, unión abierta a la transmisión de la vida según las leyes naturales y a la educación de los hijos; en la defensa del derecho a educar a los hijos según las convicciones morales y religiosas de los padres, rechazando, por tanto, toda indebida injerencia o invasión del Estado en este campo; y en la defensa y la promoción de la justicia social en todos sus aspectos. Ninguna paz verdadera podrá construirse cuando se niega el principal de los derechos humanos, que es el derecho a la vida”.

Por último, monseñor Marino, sostuvo que “porque sabemos que la paz es nuestro compromiso, estamos aquí reunidos. Porque sabemos que alcanzarla de manera estable y duradera es don que nos sobrepasa, cada uno de nosotros, según su tradición religiosa, eleva a Dios una sincera plegaria”.

Destacan la unidad en la diversidad

      Jasán Seminarista Daniel Somerstein, representante de la Sociedad Unión Israelita Marplatense, destacó que “este encuentro es un granito de arena que nosotros ponemos para la paz. Mar del Plata es ejemplo de que la convivencia en la diversidad es posible”.

El representante del Centro Islámico Marplatense, Anuar Gómez, consideró, tras recitar el Corán, que “para llegar a la paz, debemos saber que todos somos argentinos, y que, como dice todo árabe, aquel que no tiene Patria no tiene religión; por eso hay que velar por nuestra Patria”.

Por su parte, el pastor Carlos Albornoz, de la Primera Iglesia Evangélica Bautista, oró a Dios así: “La paz viene porque tú vives en nuestras vidas y en nuestros corazones. Oro por la paz de este mundo tan lleno de conflictos y diferencias, también por nuestro país tan divido en este tiempo, que tú traigas paz, oro por los pobres que no tienen el alimento necesario ni ropa ni abrigo”.

“Cuánto tenemos nosotros como grandes tradiciones de fe para decir al poder. Que podamos responder siempre al odio con el amor, a la guerra con la paz. Escucha nuestra voz Señor y concédenos a todos la paz” manifestó Horacio Olthoff, representante de la Iglesia Evangélica Reformada Argentina.

El pastor Daniel Simoes, de la Iglesia Cristiana Bíblica, oró a Dios “para que envíes tu espíritu y nos enseñes a ser compasivos con toda la humanidad. Que tu paz llene nuestro ser, nuestras familias, nuestra ciudad y el mundo que habitamos”.

“En nuestra ciudad hemos podido sentarnos juntos a rezar por la paz, no se da en muchas partes. Nosotros ponemos un granito de arena para lograr esto”, remarcó Edith Sorensen, del Movimiento Cristiano y Misionero.

Por último, el pastor Walter Llanos, de la Iglesia de Dios, felicitó por “este signo de unirse para orar por la paz, que como dijo el Obispo es don de Dios, y más allá de las diferentes corrientes y maneras de ver y de tratar a Dios, sabemos que es uno, nos ama y nos da el privilegio de estar aquí”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *