Malaria: ¿podría la ingestión de «modificación» de almidón es una estrategia nueva vacuna?

No existe una vacuna eficaz contra la malaria, aunque la vacunación nasal y oral parece ser la solución más provechoso y conveniente en los países en donde el parásito Plasmodium, que causa la enfermedad, es muy frecuente. Los investigadores de dos laboratorios en el norte de Francia (CNRS / Inserm / Institut Pasteur de Lille / Universités Lille 1 et 2) (1) han logrado vacunados y protegidos los ratones por la alimentación de ellos de almidón derivado de las algas verdes y genéticamente modificados para llevar las proteínas vacunas.Estos resultados alentadores, que permiten prever una vacuna simple y seguro para los niños en los países en situación de riesgo, están disponibles en línea, en la revista científica PLoS One sitio web.

Según la OMS, la malaria afecta a aproximadamente 300 a 500 millones de personas en todo el mundo y mata a un millón cada año, en su mayoría niños pequeños. Resistentes a los insecticidas mosquitos portadores de la enfermedad y con múltiples medicamentos, parásitos resistentes van en aumento.En este contexto, el desarrollo de una vacuna que alivia los síntomas y reduce la mortalidad sería un nuevo y valioso instrumento en la lucha contra la malaria. Los investigadores buscan probar la eficacia de las vacunas candidatas entre las proteínas que permiten al parásito para penetrar en las células huésped e infectan a ellos, a fin de elaborar la mejor estrategia para la entrega de vacunas.

Los investigadores del Centre d’infección et d’immunité de Lille (CNRS / Inserm / Institut Pasteur de Lille / Universités Lille 1 et 2) y la Unité de Glycobiologie Structurale et Fonctionnelle (CNRS / Université Lille 1) han desarrollado una estrategia nueva vacuna basado en la ingestión de almidón modificado genéticamente.Se utiliza antígenos que han demostrado su eficacia en las vacunas «convencionales» como candidatos vacunales. Se fusionan estos antígenos a una enzima (GBSS) en un gránulo de almidón a partir de las algas verdes, Chlamydomonas reinhardtii.Esta enzima tiene la particularidad de funcionar en el interior del gránulo de almidón y de ser protegido, junto con los antígenos injertadas a la misma, contra la degradación por otras enzimas.De esta manera, los investigadores fueron capaces de producir varios antígenos murinos y humanos de Plasmodium dentro de granos de almidón. Estos granos fueron ingeridas luego por los ratones inoculados con el parásito. Los investigadores demostraron que los ratones fueron vacunados por los granos de almidón, que significativamente ellos protegidos contra la infección.

El almidón es el polisacárido insoluble y semi cristalino-(2) que es el más comúnmente encontrados en los organismos fotosintéticos. Un grano de almidón puede ser fácilmente producido a partir de un extracto de la planta y se purifica, en grandes cantidades. Tiene una estructura muy estable y puede almacenarse durante meses sin precaución particular, incluso si se somete a variaciones de temperatura. Es fácilmente asimilable a través de la digestión y tiene un gran interés ecológico y económico, con costos de producción muy bajos.

El almidón de plantas comestibles podría ser transformado en la misma forma que la de la reinhardtii algas Chlamydomonas. Los investigadores están buscando así la posibilidad de la utilización de almidón de multi-celular algas usadas en África como un suplemento alimenticio, pero también de maíz y papas. Se administra a niños menores de 3 años de edad, que están en alto riesgo de mortalidad relacionada con la malaria, tales plantas pueden ser tanto una fuente de alimento y una vacuna.Esta estrategia permitiría a simple vacuna, evite los problemas de almacenamiento y jeringas, y por lo tanto eliminar el potencial de contaminación del VIH.

La estrategia de vacuna basada en la ingestión de almidón modificado genéticamente está protegido por una patente. 
Los investigadores planean ahora probar la eficacia de varios antígenos de Plasmodium y determinar si esta estrategia se puede aplicar a los seres humanos mediante la verificación de que no tiene efectos secundarios.

 


© Stan Tomavo, el CNRS

Imagen de microscopio electrónico que muestra de almidón (concha blanca) que contiene un péptido de Plasmodium (los puntos negros de las partículas de oro), junto con la GBSS del green Chlamydomona algas


 

 


 

 

Notas:

1) Los equipos encabezados por Stanislas Tomavo del Centre d’infección et d’immunité de Lille (CNRS / Inserm / Institut Pasteur de Lille / Universités Lille 1 et 2) y Ball, Steven de la Unité de Glycobiologie Structurale et Fonctionnelle (CNRS / Universidad Lille 1). 2) Los polisacáridos son estructuras poliméricas carbohidratos compuestas de una sucesión de moléculas de glucosa.

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