LOS VIEJOS A LA CAMA

El director alemán Andreas Dresen logró indignarme con su maravillosa película Wolke 9, que en Argentina se exhibió con el edulcorado título: Nuca es tarde para amar. El arte cinematográfico de Dresen logra deconstruir, con una enorme belleza, el tabú de los cuerpos viejos erotizados. Sexuados. Y disfrutando alegres y vitales de esa sexualidad. Viéndolos, me elevé con los protagonistas, a la «nube 9» que meciona el título en alemán. Y ahí vino el mazazo. El más antiguo y conservador golpe de la culpa judeo cristiana. El giro de la trama vuelve a decirme: el placer sexual es un peligro que puede ocasionar grandes daños. Salí del cine furiosa. ¿Para eso tanta belleza, tanta audacia, tanto acierto del director, los actores, la iluminación…? Quise compartir mis reflexiones y pedir otras opiniones. Mónica y Susana me dieron el gusto de escribir las suyas. Dejo abierto el debate. (Julia Pomiés)

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