LOS TRES CENTROS ENERGÉTICOS PRINCIPALES

Los antiguos practicantes de Qigong y taoísmo, los maestros de artes marciales y los adeptos a la meditación experimentaban una peculiar sensación de calor en la parte inferior del abdomen mientras intentaban alcanzar un estado de relajación y tranquilidad enfocando su intención en esta parte del cuerpo. Para aportar una explicación lógica y «científica» a este fenómeno, pensaron que la sensación que sentían era similar al calor producido por la preparación del elixir de la inmortalidad (dan), que habían estado buscando en los hornos alquímicos, y decidieron bautizar como dantian (campo que produce el elixir) al bajo abdomen.
Así, establecieron tres centros energéticos principales, uno para cada uno de los Tres Tesoros:

  1. Dantian inferior (xia dantian): calienta y vaporiza el Jing, la esencia, término que se refiere a los componentes materiales del cuerpo.
  2. Dantian medio (zhong dantian): fortalece y purifica el Qi, la energía, es decir, el flujo de información homeostática responsable de la salud.
  3. Dantian superior (shang dantian): concentra y calma el Shen, la parte espiritual del ser, generada y controlada por la psique.

Dantian6Puesto que cada persona puede percibir sensaciones en zonas anatómicas diferentes, existen opiniones diversas sobre la localización de los dantian, que dependen en gran medida de la percepción individual y el tipo de sensibilización practicado10-. Los practicantes deberían olvidarse de puntos concretos, y no empeñarse en situar al dantian a dos o cuatro dedos o a tres pulgadas por debajo del ombligo. La zona del dantian es por definición un área amplia, y no se debería fijar de un modo radical.

De los tres dantian, el más importante en el Taijiquan y en la mayor parte de métodos del Qigong chino es el situado en la zona infraumbilical, que incluye órganos vitales y es el punto de partida de diferentes meridianos por los que fluyen la energía y la sangre, como los grandes canales Renmai, Dumai, Chongmai y Daimai. Dada su importancia, cuando los profesores de Taijiquan y Qigong hablan del dantian suelen referirse a este centro abdominal concreto. Cuando se recomienda a los alumnos «hundir la energía en el dantian» (qi chen dantian), no se les está pidiendo que fuercen la respiración hacia el abdomen (puesto que sólo los pulmones pueden aceptar aire), ni que muevan la pared abdominal mediante contracciones musculares, sino que presten atención al movimiento regular, amplio y relajado de la zona abdominal para permitir que el diafragma aumente su capacidad de movimiento y los pulmones puedan ventilar con más eficacia, con lo que además se realiza un beneficioso masaje a los órganos internos y se despierta una sensación de plenitud y tibieza que permite realmente imaginar que una corriente de energía sanadora penetra en el dantian.
EN LA PRÁCTICA

Proponemos tres sencillos ejercicios que pueden aumentar la percepción del dantian abdominal:
1. Bajar el corazón al dantian.

Nos colocamos de pie, con el cuerpo natural y relajado y los pies separados a la distancia de los hombros. La columna vertebral se yergue sin tensión y los brazos cuelgan sueltos. Respiramos con naturalidad.

Durante la inspiración, llevamos el aire y la energía hasta los pulmones y el dantian umbilical, mientras levantamos los brazos lateralmente hasta la altura de la cabeza. En la espiración, las dos manos se sitúan delante el pecho con las palmas hacia el suelo y van presionando lenta y gentilmente hasta delante del ombligo. Mientras, dejamos que el aire salga suavemente por la nariz o la boca. Con la intención imaginamos cómo la energía del corazón y de los pulmones desciende por el interior del cuerpo hasta el dantian abdominal, como si el propio corazón descendiese hasta el bajo abdomen. Repetimos un mínimo de nueve veces.

Atención: al inspirar no debemos imaginar que el corazón vuelve a ascender.

2. Unir los tres sentidos en el punto original.

En la misma postura que en el ejercicio anterior, se sitúa las manos ante el ombligo, como sosteniendo una esfera muy liviana. Con una mirada interna, fijamos la atención visual en el interior de la esfera, usamos los oídos para escuchar la esfera y la intención para sentir la esfera. Con la práctica, notaremos una agradable sensación de calidez y hormigueo en las manos. Debemos practicar muchos días hasta que esta sensación aparezca automáticamente. Sólo entonces podremos trasladar la esfera al interior de nuestro dantian abdominal, y practicar el mismo ejercicio de «mirar la esfera, escuchar la esfera, pensar en la esfera».

Este mismo ejercicio puede practicarse sentado en una silla, en el suelo con  las piernas cruzadas, o bien tumbado. En pocas semanas puede aparecer una sensación distintiva de tibieza líquida dentro del dantian, y también fenómenos como presión, espasmos, pinchazos, sensación de peso y solidez, etc. Dichas sensaciones son beneficiosas y no deben preocuparnos. Nuestro profesor nos ayudará a gestionarlas y a profundizar en la práctica.
3. Hacer rodar una esfera.

En la misma postura que en los anteriores ejercicios, sostenemos una esfera de unos 25-30 cm. de diámetro, esta vez delante del pecho. Tras dedicar unos minutos a «mirar la esfera, escuchar la esfera, pensar en la esfera», empezamos a hacerla girar verticalmente, de modo que las palmas de las manos van girando (una hacia arriba y la otra hacia abajo, una hacia delante y la otra hacia atrás) con lentitud y relajación, sin llevar ningún ritmo respiratorio concreto, girándolas 18 veces hacia el exterior y 18 hacia el interior.

Practicamos este ejercicio varias semanas hasta que aparezca una agradable sensación de calidez y hormigueo en las manos. Sólo entonces podremos pasar a la segunda fase del ejercicio, que consiste en imaginar que al girar la esfera que sostenemos en las manos, nuestro dantian abdominal también gira en la misma dirección y a la misma velocidad. Con el tiempo podremos sentir cómo dentro de nuestro abdomen, una pelota parece rodar al ritmo de nuestra energía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *