Los Rollos del Mar Muerto, de Qumrán al Santuario del Libro en el Museo de Israel¨

La Fundación IWO llevó a cabo la Conferencia ¨Los Rollos del Mar Muerto, de Qumrán al Santuario del Libro en el Museo de Israel¨

10.08.2012 08:45  |
 La Fundación IWO organizó la Conferencia ¨Los Rollos del Mar Muerto, de Qumrán al Santuario del Libro en el Museo de Israel¨ a cargo del Dr. Adolfo Roitman, una de las autoridades mundiales en el trabajo con los Rollos del Mar Muerto.

El encuentro tuvo lugar el lunes 6 de agosto en la Fundación IWO en un auditorio colmado de gente. Se hicieron presentes representantes de la Embajada de Israel en Buenos Aires, de la Biblioteca del Congreso de la Nación, de la Biblioteca del Museo del Holocausto en Buenos Aires, de la biblioteca del CIDicSef, del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer, de los Amigos Argentinos de la Universidad Hebrea de Jerusalem, de la Coordinación en Estudios Judeo Americanos de la Maestría en Diversidad Cultural de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, y directivos de la red de escuelas judías.
¨La charla, como todas las que organiza la Fundación IWO, tuvo el objetivo de brindar al público la oportunidad de conocer un tema de la historia y la cultura judía presentado en profundidad por un experto¨, contó Silvia Hansman, directora del Archivo Histórico y la Biblioteca de la institución, a la Agencia Judía de Noticias.
Hansman señaló que ¨el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto fue uno de los hallazgos arqueológicos más importante del siglo XX¨ y relató algunos de los puntos sobresalientes de la conferencia del Dr. Roitman, Director del Santuario del Libro (Hejal Hasefer) y Curador de los Rollos. ¨Roitman argumentó que estos textos son imprescindibles para entender la diversidad política y cultural del judaísmo del Segundo Templo y los orígenes del cristianismo. Entre ellos se encuentra el texto bíblico más antiguo, la regla convivencia de una comunidad de características monásticas de la época y cientos de fragmentos manuscritos con diferentes tipos de escrituras», explicó Hansman.
También agregó que la segunda parte de la conferencia se dedicó a temas curatoriales: «Roitman explicó el lenguaje simbólico del edificio diseñado como un templo laico y construido especialmente para resguardar los rollos, planteó su inquietud por transmitir estos conocimientos a las futuras generaciones y contó cómo hoy se utiliza una maqueta de Jerusalem para ayudar a los visitantes a comprender mejor los manuscritos.»
En el marco de su visita a la Fundación IWO, el Dr. Roitman recorrió la biblioteca y el archivo histórico de esta institución. «Roitman es un especialista en textos sagrados y en IWO tenemos una numerosa colección de textos religiosos del siglo XIX y XX que presentan una gran variedad de géneros, tipografías, idiomas y origen geográfico, pero además incluyen marcas e intervenciones como sellos, anotaciones manuscritas, dedicatorias y encuadernaciones que los convierte en objetos de memoria excepcionales. Durante su visita conversamos con él sobre diferentes alternativas para la conservación y puesta en valor de nuestra colección y recibimos valiosas recomendaciones», contó Hansman.
Adolfo Roitman es graduado del Seminario Rabínico Latinoamericano y Doctor en Literatura y Pensamiento Judío Antiguo de la Universidad Hebrea de Jerusalem, donde también obtuvo el Master en Religiones Comparadas. Es Doctor Honoris Causa del Rocky Mountain College. Publicó numerosos libros como Sectarios de Qumrán. Vida cotidiana de los esenios (2000), Envisioning the Temple, Scrolls, Stones and Symbols (2003); Biblia, exégesis y religión. Una lectura crítico-histórica del judaísmo (2010). Desde hace 17 años es el Curador de los Rollos Mar Muerto y es una reconocida autoridad mundial en la investigación sobre ellos.
Si bien Roitman, hizo gran parte de su carrera en Jerusalem, él es argentino formado como antropólogo en la UBA. «La visita de Roitman fue una oportunidad única. Pudimos escuchar a un experto internacional que hace gala de su profundo conocimiento de las fuentes bíblicas y de la literatura académica hablando en un español coloquial y hasta pudimos disfrutar de sus chistes en ídish. Más allá del lenguaje, Adolfo es un estudioso y un maestro, un intelectual judío que practica el valor del estudio como método de argumentación, de debate y búsqueda de alternativas, y no como la afirmación de verdades absolutas», concluyó Hansman.
 

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