Los Medios, las Sentencias y las Falsas Denuncias

No es la primera, y seguramente no será la última vez que nos referimos a la forma tendenciosa en que algunos medios de comunicación se refieren a las causas judiciales, fundamentalmente a los fallos absolutorios de acusados de abuso sexual infantil.

Desde el fallo Melo Pacheco hacia aquí venimos diciendo que hay sentencias que buscan desalentar denuncias, y que esa campaña apunta a lesionar severamente la moral materna y erigirse como amenaza contra los peritos que se atrevan a validar el abuso.

No ha sido en general dicha presión, demasiado exitosa en relación a las madres cuyos hijos han sido víctimas de abuso. Muy por el contrario, la impunidad parece ir de la mano del crecimiento del coraje materno. Pero en relación a quienes practican las pericias la cuestión ha sido bastante exitosa, a punto tal que, como decíamos en un reciente artículo, cuesta muchísimo encontrar un informe que no culmine en el lavado, » los elementos presentes no permiten afirmar la existencia de abuso sexual infantil, pero tampoco descartarlo».

Ahora veremos lo que si ocurre cuando algunos/as se atreven a cumplir con su tarea por un lado, y como trasciende esto a los medios, por otro. Si el fallo Melo Pacheco no vaciló en afirmar que los 33 testimonios de los niños habían sido impulsados por la histeria de una madre que fue contagiando al resto y que las responsables últimas de toda esta urdimbre eran las psicólogas que periciaron el caso, a partir de allí cualquier interpretación es posible.

El caso que hoy nos ocupa fue difundido en los diarios con título catástrofe, al final de la semana pasada: » Pasó seis años acusado de abusar sexualmente de su hijo y ahora lo absuelven», y sigue, «La Justicia determinó que el hombre, que estuvo preso, había sido imputado falsamente y criticó con dureza el trabajo de las peritos psicólogas por “tergiversar” las pruebas.»

Cuando nos internamos en el corazón de la noticia, las cosas dejan de ser tan tajantemente claras. La información comienza diciendo que la acusación resultó falsa y que se fundó en la cuestionada labor de las peritos psicólogas. Párrafos mas adelante dice que en relación al abuso, las profesionales tomaron como cierto, un hecho incierto…

Sabido es que judicialmente incierto y falso no son sinónimo. La falsedad refiere a un hecho que no ocurrió pero que fue referido como veraz, mientras que lo incierto habla de otra cosa, la imposibilidad de establecer si lo referido ocurrió o no.

Finalmente dice los Jueces y los medios repiten, » “La cuestionable intervención que han tenido los peritos, determinada principalmente por el sesgo de sus entrevistas, ha alterado la única prueba que hubiese permitido esclarecer los hechos”

O sea, no hay falsa denuncia sino imposibilidad de establecer como fueron los hechos, lo cual torna como muy diferentes las conclusiones del caso.

Entre las disparatadas conclusiones del fallo se habla de los diferentes relatos del niño, a los 5 años, cuando supuestamente sucedieron los hechos y…a los 11 años!!!!!…cuando se dio en debate en el juzgado. Amen de la ignorancia de la teoría de la retractación y otros menesteres de los que el tribunal hace caso omiso, se ignora todo el recorrido que un niño, bajo fuego de las presiones judiciales y familiares hace desde los 5 a los 11 años…y se presente que 6 años después, mas del doble de la edad que tenía cuando su primera declaración, ratifique textualmente sus dichos.

Los peritajes, concluye en fallo, «terminaron destruyendo la escasa prueba existente»

No estamos en condiciones, por carecer del material original, de abrir juicio serio sobre la actuación pericial. Rescatamos que los Jueces ponen en duda la idoneidad pero no la ética de los profesionales ya que afirma…»creyeron en el relato del niño». Los cuestionamientos que se hacen son acordes con los que plantean quienes sostienen las banderas del SAP y la Co Construcción del relato. La forma de fallar, de construir la sentencia y finalmente de difundirla de manera tan profusa es claramente uno de los mecanismos que venimos denunciando hace años, y que apuntan a fortalecer la ostentación de la impunidad en pro de silencio de los inocentes…

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