LOS GATOS VAN A VOTAR

En las elecciones del siglo pasado se habían hecho vicio frecuente las trampitas y estratagemas para multiplicar los votos. A decir verdad, las practicaban con parecido ahínco los dos partidos, porque no era cuestión de darse ventajas. Uno de los pases de mosqueta mas socorrido era el de hacer votar a alguien que se prestara a ella, empleando balotas ajenas, que los presidentes de clubes se agenciaban. “Gatos” se les llamaba a los que se atrevían a brindar ese servicio, y su actuación gene

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