Los Amish, una sociedad perdida en el tiempo

Los amish son una agrupación religiosa cristiana de doctrina anabaptista, notable por sus restricciones al uso de algunas tecnologías modernas, tales como los automóviles o la electricidad. Son alrededor de 200.000 personas, principalmente en 22 asentamientos en los Estados Unidos de América y en Ontario, Canadá.
Los amish son un grupo cultural y étnico fuertemente unido, descendiente de inmigrantes predominantemente suizos de habla alemana. Creen literalmente en el Nuevo Testamento y se aíslan del mundo exterior, defienden el pacifismo y la vida sencilla. Visten como en el siglo XVII o XVIII. La mayoría habla en casa un peculiar dialecto alto alemán (Deitsch o «alemán de Pensilvania»), aunque los autodenominados «amish suizos» hablan un dialecto alemán que ellos llaman «suizo» (Swiss). Son sólo uno de los muchos grupos de «holandeses de Pensilvania», generalmente de origen alemán . Los Beachy Amish, más «progresistas», especialmente aquellos nacidos después de la década de 1960, tienden a hablar predominantemente en inglés en casa.
Los Amish, una sociedad perdida en el tiempo
Pareja amish en un coche tirado por caballos en la zona rural de Holmes County, en Ohio, lugar de una de las mayores concentraciones de amish en los Estados Unidos.
Como los menonitas, los amish son descendientes de los anabaptistas suizos , denominados los «Hermanos Suizos», que tuvieron su origen en Felix Manz y Conrad Grebel. El nombre «menonita» fue aplicado posteriormente y provino de Menno Simons, un líder anabaptista del norte. Simons era un sacerdote católico que se convirtió al anabaptismo y fue bautizado por Obbe Philips después de renunciar a su obediencia a la Iglesia de Roma. Fue un líder en las comunidades anabaptistas de los Países Bajos, y su influencia llegó gradualmente hasta Suiza.
La mayoría de las comunidades amish que se establecieron en Norteamérica no mantuvieron su identidad original. De hecho, la mayor parte de las comunidades tempranas decidieron abandonar eventualmente su identidad amish y adquirieron gradualmente la identidad menonita. La división más importante, que resultaría en la pérdida de la identidad amish, ocurrió durante la década de 1860. Durante esos años, los amish desarrollaron varias conferencias en Wayne County (Ohio) acerca de la manera en la que debían enfrentarse a las presiones de la sociedad moderna.
SIN TV, RADIO, AUTO NI TELÉFONO
Una de las cosas que más llama la atención de los Amish es su resistencia al uso de la tecnología. No usan autos, teléfono (usan unas cabinas de teléfono comunitario, sólo para casos de extrema urgencia), televisores, radio ni agua corriente, entre otras cosas. ¿Cómo es eso?

Regla número uno: la comunidad Amish no desea tener una relación física permanente innecesaria con el mundo exterior. Regla número dos: si algo no es estrictamente necesario, para qué tenerlo o hacerlo.
Las consecuencias de estas reglas pueden ser evidentes, pero igual sorprende mucho ver a estos expertos granjeros manejando sus carretas tiradas a caballo en medio de sus vecinos «normales» que usan Ford Chrysler o Chevrolet. O verlos trabajar la tierra con un viejo arado arrastrado por un par de mulas, o ver sus granjas sin cables eléctricos.
Para calefaccionarse en invierno o enfriar los alimentos en verano usan gas natural embotellado. Claro que las heladeras a gas son unos armatostes viejos; sin enchufe no les quedan muchas opciones.
¿Cómo hacen entonces para que las cosas «se muevan»? Como hacían hace mucho tiempo. Sus fuentes de energía son el agua (que mueve la rueda del molino), el viento (que mueve las aspas del molino de viento) y el gasoil.
En realidad esto último es un parche que le tuvieron que hacer a la tradición cuando en 1950 las compañías lecheras les exigieron que usaran máquinas de ordeñar, en vez de hacerlo a mano. Y, obviamente, la tracción a sangre… suya y de sus caballos.
A pesar de no hacer uso de la tecnología, si los necesitan usan los servicios médicos otorgados por el Estado (para eso pagan impuestos como todos). Es más, algunos bebés pueden llegar a nacer en un hospital si hace falta. Pero como no tienen planes de medicina prepaga, tratan de estar en el hospital lo menos posible para evitar gastos desmedidos.
Los amish residen en unas 22 comunidades cerradas en EEUU, así como en Ontario (Canadá). Las mayores concentraciones de amish en EEUU están en los Condado de Holmes (Ohio) y Condado de Lancaster (Pensilvania). Por cantidad en cada estado, la población amish más grande está en Ohio, y la segunda más grande en Pensilvania. Hay unos 228.000 amish en EEUU y otros 1.500 en Canadá. Algunos amish del grupo Beachy Amish han emigrado a América Central en un intento de huir de las influencias de la sociedad moderna, fundando un establecimiento importante cerca de San Ignacio, en Belice.
Los grupos amish más estrictos son los denominados Nebraska Amish, Troyer Amish y los grupos Swartzendruber Amish. La lengua usada en todos los hogares amish tradicionales y en muchos hogares Beachy Amish es el alemán de Pensilvania. El inglés se utiliza con el mundo exterior.
Los amish que abandonan sus viejas costumbres permanecen a menudo cerca de su comunidad y, en general, hay niveles de progresión escalonada de amish estrictos a grupos más progresistas (generalmente menonitas).

Sociedad
Contraste entre transporte moderno y amish (Pensilvania, EEUU)

Amish
Cabina telefónica instalada por un granjero «inglés» en Marshall County, (Indiana), para uso en casos de emergencia por parte de las familias amish locales.

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Amish Acres, una atracción turística y artesanal en Nappanee (Indiana).

Los Amish, una sociedad perdida en el tiempo
Recorridos en coches amish ofrecidos en la turística Shipshewana (Indiana)

Sociedad

Estas son fotos de una familia Amish que se alejo de su sociedad y se instalo en la selva boliviana

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