LEVIATAN en el CRISTIANISMO

La interpretación cristiana del Leviatán le considera a menudo como un demonio asociado con Satán o el Diablo, y algunas especulan que éste es el mismo monstruo que Rahab (Isa 51:9).

Las referencias bíblicas a Leviatán parecen haberse desarrollado de una leyenda canaanita que implica una confrontación entre Hadad (Baal) y un monstruo marino de siete cabezas al cual Hadad logra derrotar, también se asemeja a la épica de la creación babilónica «Enuma Elish» en la que el dios tormenta Marduk asesina a su madre, el monstruo marino y diosa del caos y la creación, Tiamat, y crea la tierra y los cielos de las dos mitades de su cuerpo.

Algunos eruditos bíblicos consideran que Leviatán representa las fuerzas preexistentes del caos:

13Tú con tu poder, dividiste el mar y aplastaste las cabezas de monstruos marinos
14Rompiste las cabezas de Leviatán y lo diste por comida a las tortugas de mar.

Dios condujo detrás las aguas de la tierra preexistente y destruyó al caótico monstruo marino Leviatán para formar lo deformado y moldear la tierra a su gusto:

La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Algunos intérpretes sugieren que el Leviatán es un símbolo de la humanidad en oposición a Dios, y no es más literal que las bestias mencionadas en Daniel y Revelación.

En la demonología medieval, un Leviatán es un demonio acuático que intenta poseer a las personas, siendo éstas difíciles de exorcizar.

Satanismo

En la secta satánica se dice que el Leviatán es uno de los cuatro príncipes del infierno, junto a Satán (Satanás), Lucifer y Belial. (Según «la biblia satánica» de Anton Szandor Lavey)

Leviatán como uso genérico para monstruos marinos

Durante la edad de oro de los viajes marinos, los marineros europeos vieron al Leviatán como una gigantesca ballena-monstruo del mar, o generalmente una serpiente marina, que devoraba naves enteras al nadar alrededor de los cascos tan rápidamente creando un torbellino.

Leviatán es también el título del trabajo seminal de Thomas Hobbes sobre el contrato social y la creación de un estado ideal. Muchos trabajos se dedicaron a decidir por qué él nombró su libro el «Leviatán» y una de las primeras causas de esto son la influencia y el miedo en Inglaterra de la poderosa Armada española antes de la desastrosa expedición al mando de Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y Zúñiga en 1588.

Debido en gran parte a la influencia de la obra clásica de Herman Melville, Moby Dick, el Leviatán ha venido a ser asociado por muchos como el cachalote, producto del comportamiento que pueden presentar estos animales. Un ejemplo de esto está en la representación de Pinocho por Disney en la que éste es tragado (como Jonás en la Biblia) por un Cachalote, a pesar del hecho de que en la historia original, Pinocho fue tragado por un «Pesce-cane», traducido como «pez-perro» o «tiburón»; y Jonás por un pez.

Del mismo modo hay quienes postulan un paralelo entre Leviatán y otras criaturas marinas mitológicas, tales como los Naga de siete cabezas de la mitología hindú y del Oriente Medio.

En Perú se encontraron los restos de un gran cetáceo carnívoro que pudo medir de 12 a 17 metros de longitud que poseía dientes de hasta 36 cm; fue denominado Livyatan melvillei.

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