Lectura de la semana, por el seminarista Hernán Smud

PARASHAT VAETJANÁN
3 de agosto de 2010 – 16 de Av de 5772
 
            Hemos dejado atrás el periodo de duelo que culminó en Tishá be Av, para entrar en la “recta final” que son estas 7 semanas de consuelo que le siguen al dolor, que nos depositará en el comienzo de un nuevo año, en Rosh Hashaná.
            A Vaetjanán la podríamos considerar como la parashá de mayor “peso”, dado que contienen los 10 Mandamientos y el Shemá Israel. Pero no quiero detenerme aquí, porque al ser estos dos temas los que mayor importancia le dio históricamente el judaísmo, muchas veces se dejan de lado otros temas que nos trae esta parashá.
            Los 10 Mandamientos aparecen dos veces en la Torá: en el libro de Shemot, unas semanas después de la salida de Egipto; y en el libro de Devarim, 40 años después. Pero antes del texto de los mandamientos en sus dos versiones, está el contexto, lo que sucedía con el pueblo mientras Moshé subía a la montaña a recibir las tablas. Y hay una particular diferencia entre ambos relatos, que bien vale la pena prestarle atención, porque no creo que sea una casualidad sino que tiene que haber alguna explicación.
            Al momento que D”S propone al pueblo de Israel ser nuestro Dios y entregarnos la Torá , encontramos las siguientes respuestas por partes del pueblo:
ויקח ספר הברית ויקרא באזני העם ויומרו כל אשר דיבר ה’ נעשה ונשמע.
“Y tomó )Moshé( el Libro del Pacto y lo leyó en presencia del pueblo, y ellos respondieron: Todo lo que ha dicho el Eterno,haremos y escucharemos.” (Shemot 24:7)
קרב אתה ושמע את כל אשר יאמר ה’ אלהינו ואת תדבר אלינו את כל אשר ידבר ה’ אלהינו אליך ושמענו ועשינו.
(El pueblo a Moshé) “Acercate vos, y escuchá todo lo que te diga el Eterno, nuestro D”S; y luego vos nos dirás todo lo que te diga el Eterno, nuestro D”S; y escucharemos y haremos.” (Devarim 5:24)
La diferencia es clara, y la pregunta se cae de madura. ¿Qué es más importante, hacer o escuchar? ¿Se puede primero escuchar y después hacer? ¿Se puede primero hacer y después escuchar? ¿Qué vino primero, el huevo o la gallina? ¿El orden de los factores altera el producto? ¿Se puede solo escuchar sin hacer, o solo hacer sin escuchar?  En otras palabras, ¿Fe o Razón?
            Este interrogante, que por miles de años ha sido muy difícil de responder, que atraviesa nuestras vidas tanto a nivel personal como a nivel sociedad; pone sobre la mesa muchos cuestionamientos filosóficos y teológicos: qué es lo que somos, en qué creemos, en quién creemos, cómo pensamos, cómo nos paramos frente a la vida y cómo actuamos en consecuencia, cómo es nuestra forma de hacer, por qué, para qué, por quién y para quién hacemos lo que hacemos, si lo hacemos para o por D”S, para o por el prójimo, o para o por nosotros mismos.
            Voy a tratar de compartir mi pensamiento con ustedes, y tratar de sacar alguna reflexión. En primer lugar creo que tanto la fe como la razón pueden ir juntas de la mano, ya que no necesariamente tienen que ser opuestas una respecto de la otra, y mucho menos optar por una postura significa ir en desmedro de la otra. Como vemos en ambos relatos de  la Torá , tanto el hacer como el escuchar van juntos, lo único que cambia es el orden de la prioridad.
Uno puede comenzar a obrar por medio de la fe, o la creencia, o la confianza en D”S, en el hombre (en sí mismo y/o en el prójimo), o en el Rebe de Lubavitch, o en el Dalai Lama, o en el Pastor Jimenez, o en el Gauchito Gil. Pero si dejamos la razón de lado, o sea, la capacidad de razonar y tener nuestra propia opinión, y solamente hacemos lo que nos dicen sin importar lo que pensamos o sentimos; nos convertimos en un tornillo más de la máquina, en una pieza más del sistema, como le ocurre al personaje de Chaplin en “Tiempos modernos”, quien solamente se limita a mover las manos con una tenaza para ajustar las tuercas que pasan por la cinta transportadora, ajustándose a su velocidad, y en la que intentan hacerlo almorzar mientras trabaja para no perder productividad. Si obramos de esta manera, nuestra vida no vale nada, porque perfectamente otro puede ocupar nuestro lugar sin que cambie absolutamente nada.
Por el otro lado, uno puede comenzar a obrar por medio de la razón, haciendo caso a lo que su conciencia y su corazón le dictan, haciendo lo que piensa, cree y le parece que es correcto. Pero si no escucha a lo que dicen y opinan los demás, corre el riesgo de equivocarse, se aísla, se queda solo.
La confianza, creo, es la base de las relaciones Hombre – D”S, Hombre – Hombre, y Hombre consigo mismo. Por eso creo que es tan necesario hacer como escuchar, tener fe como saber razonar. Aun cuando a simple vista pareciera que la fe y la razón van por caminos diferentes y no tuvieran nada que ver una con la otra, pienso que es al revés, van de la mano, y hay que aprender a convivir con ambas.
La fe sin razón es ciega, no nos permite pensar, y nos conduce inexorablemente al fanatismo. La razón sin fe nos limita a entender las cosas si y solo si hay alguna prueba empírica que así lo demuestre, privándonos de poder comprender aquellas cosas que no se pueden explicar por medio de la razón, y cuya única explicación es la casualidad.
En estas semanas que culminarán con los Iamim Noraim, quiera D”S que podamos utilizar nuestra razón para evaluar todo lo bueno y lo malo de este año que termina, que seamos capaces de escucharnos entre todos, para poder perdonar y ser perdonados por todos los errores. Quiera D”S que podamos, a través de nuestras acciones, de la tzedaká, la teshuvá y la tefilá, tener la fe y la confianza de que seremos inscriptos para la vida y la bendición.
SHABAT SHALOM
Seminarista Hernán Smud
Horario para el encendido de las velas de Shabat:
Viernes 3 de agosto: 18:08 hs.
Viernes 10 de agosto: 18:12 hs.
Viernes 17 de agosto: 18:15 hs.
Baruj atá Adonai Eloheinu mélej haolam, asher kidshanu bemitzvotav vetzivanu lehadlik ner shel Shabat.
Bendito eres Tú Adonai, D»s nuestro, Rey del universo, que nos santificaste con Tus preceptos, y nos ordenaste encender las velas de Shabat.
Se puede visitar el cementerio y realizar ceremonias hasta el viernes 17 de agosto inclusive.
 

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