La violencia religiosa en la India deja miles de refugiados

En Kandhamal, se registraron decenas de heridos y cientos de viviendas incendiadas

Un niño sostiene una cruz de madera durante una concentración cristiana en Karnataka.
Los ataques de grupos radicales hindúes contra comunidades cristianas del este y sur de la India han dejado más de veinte muertos y unos 13.000 refugiados. Según admiten las autoridades regionales de las zonas más afectadas por la violencia, docenas de iglesias han sido incendiadas o saqueadas y cientos de familias han huido de sus tierras, que han pasado a manos de colonos hindúes.
Una de las causas que han desatado la violencia ha sido la conversión masiva de miles de hindúes, la mayoría de casta baja, que buscan de esta manera escapar del estigma social de ser ‘dalits’ o intocables. Por su parte, portavoces de organizaciones pro-hindúes dicen que en realidad se trata de conversiones involuntarias que las instituciones y misioneros cristianos fuerzan para disfrutar de los privilegios económicos reservados a minorías.

Para Teesta Setalvad, editora de una revista que estudia los conflictos entre minorías en la India, el origen de los ataques está en la campaña que desde hace cinco años llevan a cabo partidos como el nacionalista y radical hindú BJP. Para esta activista, que afirma que Karnataka era un ejemplo de convivencia pacífica entre comunidades de varias religiones, todo ha cambiado en los últimos años. «Desde que el BJP llegó al poder, existen más posibilidades de que en Karnataka ocurra otro Gujarat», afirmó Setalvad recordando la matanza de cientos de musulmanes en esa región en 2002.

La oleada de enfrentamientos comenzó con el asesinato del líder hindú Swami Saraswati y cuatro de sus discípulos a principios de septiembre. A pesar de que un grupo guerrillero maoísta se atribuyó el ataque, algunos sectores hindúes radicales afirmaron que se trataba de «uno más de los ataques cristianos contra santos [hindúes]» e incitaron a hostigar a los cristianos.

En Bangalore, donde un templo fue asaltado hace pocos días, la policía se negó a registrar el caso como agresión a una minoría, lo que provocaría una investigación del gobierno central. Shankar Bidari, jefe de la policía de esa ciudad, declaró a elmundo.es que «el único móvil de aquél incidente fue el pillaje, el robo; no hubo motivación religiosa».

Beneficios económicos
En la India hay leyes que protegen y otorgan beneficios económicos a las minorías religiosas y étnicas. Pero en algunas regiones como Karnataka, donde gran parte de los cristianos pertenecen a una tribu de las que gozan de estos privilegios, se puede dar el caso de que una familia obtenga tierras por ser de una tribu y también ayudas económicas por ser de la minoría cristiana. Según el BJP la suma de estas circunstancias empuja a la población a registrarse como cristianos conversos por un interés puramente económico.

Frente a esto, portavoces de las congregaciones cristianas de Karnataka como el arzobispo de Bangalore, Bernard Moras, se defienden alegando que el dinero que obtienen se emplea en obras sociales, como escuelas u hospitales, de los que se beneficia toda la población.

Hasta la fecha el gobierno indio reconoce la muerte de 19 personas, una cifra que organizaciones de Derechos Humanos elevan a 30. En Kandhamal, el distrito donde los ataques se han tornado más virulentos, se han registrado 19 víctimas mortales, decenas de heridos, y cientos de viviendas han sido incendiadas. Desde diciembre del año pasado 95 templos han sido asaltados en todo el país.

En su visita oficial a Francia, el primer ministro indio, Manmohan Singh, se comprometió a proteger a esta comunidad de 24 millones de personas, un 2,2% de la población de la India.

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