La vida consagrada entre dos crepúsculos

En la articulación entre un pasado y un futuro que va surgiendo…
Estamos en un momento bisagra o de articulación entre un pasado que parece escapársenos y un futuro que nos viene por una sucesión de presentes. El pasado parece pasar por un crepúsculo vespertino que parece desvanecerse progresivamente, aunque nos sigue sirviendo de referencia válida. No es cuestión de lamentarse puesto que la vida sigue. Esperamos y tratamos de hacer surgir y afianzar un crepúsculo matutino. Las personas ya no nos sentimos encorsetadas como en otros tiempos. El nuevo futuro se va iniciando progresivamente, desde hace unas décadas, y nos constituye un reto personal e institucional para afianzarlo y consolidarlo. Aunque la gracia de Dios no nos faltará, también depende de nuestra capacidad de corresponder a ella. Nadie tiene el derecho de creerse poseedor de la verdad y menos todavía imponer la propia verdad. La buscamos entre todos.

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