¿La vanidad es siempre pecado?

La vanidad en sentido estricto consiste en sobrepasar la justa medida en el vestido y el ornato; excediendo lo conveniente, dadas las condiciones de persona, lugar, y tiempo, o dando demasiado tiempo y cuidado a la compostura del cuerpo. Siendo la vanagloria fín a la vanidad, también se la llama a veces vanidad.

En cuanto a la moralidad, la vanidad es de suyo pecado venial. Sin embargo, puede llegar a ser culpa mortal cuando:

a) se da grave escándalo que perjudica seriamente a la familia o coloca al que la practica en la imposibilidad de pagar sus deudas (las que contrae para poder mantener su vanidad);

b) cuando se pretende un fin en grave oposición con la ley moral.

Para ampliar sobre el tema se puede ver: ‘Diccionario de Teología Moral’, dirigido por el Cardenal Francesco Roberti (Ed. Litúrgica Española, Barcelona 1960; voz ‘vanidad’).

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