La unión de las diferentes visiones de la medicina

Actualmente estamos viviendo una época de muchas convulsiones que afectan posiblemente a todos los sistemas establecidos: política, economía, salud, educación, cultura, religión, ciencia, arte—… todo está sufriendo una necesaria metamorfosis, en la que los principios establecidos no resuelven la necesidad emergente de cambio. Estamos inundados de montones de información que, dependiendo de dónde procedan, defienden o critican unos u otros ideales, los cuales, basados en la razón que se autootorgan desde su punto de vista, generan confusión, manipulación, separación y enfrentamientos múltiples, al no reconocer los otros puntos de vista como partes de una razón mayor.
El Dr. Jorge Carvajal nos propone, a través de la Sintergética, desarrollar una nueva cultura de salud más humana, donde ciencia, filosofía, religión, arte, mística y cultura se fusionan complementando sus aparentes contradicciones, dando lugar al nacimiento de nuevos paradigmas que nos permitan abordar desde una perspectiva global soluciones a las necesidades humanas.
En esta línea, la Sintergética propone, desde una visión holística e inclusiva, la interacción de las diferentes visiones terapéuticas del mundo, las cuales se pueden complementar y enriquecer desde su diversidad, sin imponerse unas sobre otras.
Las medicinas del mundo no empezaron con la medicina actual, conocida como alopática, occidental o científica. Ya en la antigüedad, las diferentes culturas y civilizaciones que nos precedieron tuvieron formas muy diversas de abordar la salud, todas ellas enmarcadas dentro de una territorialidad, una época y las creencias culturales en las que se apoyaban. Todas estas propuestas terapéuticas tienen sus fundamentos, todas ellas han funcionado bien en muchos casos, y en otros no han tenido éxito, al igual que le ocurre a la medicina alopática. La Sintergética nos plantea la posibilidad de conjugar los diferentes enfoques terapéuticos en un mismo hilo conductor donde se fomente lo que une, más que lo que separa, con el objetivo de aumentar la eficacia de los tratamientos, sin necesidad de elegir unos u otros, sino que se puedan combinar. Una propuesta en la que el ser humano tenga la relevancia que le corresponde, teniendo en cuenta su historia de vida, cultura, creencias, etc. como hilos conductores hacia las causas,  la comprensión del significado y el correspondiente tratamiento de la dolencia generada.
La Sintergética no pretende sustituir ninguna de las propuestas terapéuticas ni sistemas de creencias ni, por supuesto, sustituir el diagnóstico de ningún profesional de la salud. Más bien todo lo contrario: pretende mejorar la efectividad de los diferentes enfoques y tratamientos desde una visión más global y humana.
Propone un viaje hacia el nacimiento de una medicina de síntesis,  la medicina occidental, las medicinas orientales, la bioenergética, la homeopatía, la psicología, reflexoterapias, las llamadas medicinas alternativas o complementarias, etc., todas ellas unidas combinando los aspectos medibles según la física clásica, los aspectos energéticos más sutiles que abarcan las medicinas orientales y la bioenergética, la sabiduría de la naturaleza, la importancia tan grande que tiene el mundo de las emociones y cómo todo ello está relacionado entre sí.
Si el universo en el que vivimos y del cual formamos parte está constituido por patrones de relación, donde todo está relacionado con todo, formando una unidad que llamamos conciencia, podemos fácilmente deducir la necesidad de desarrollar unas relaciones correctas basadas en el respeto a uno mismo, a los demás y a todo lo que forma parte de la vida. Si nos pudiéramos relacionar desde lo que nos une y fomentáramos la comprensión en lugar de la separación a través del juicio y la crítica, podríamos acceder a otras formas de entender y de vivir la vida, una vida vivida con conciencia.
Los pensamientos, los sentimientos o emociones, las actitudes o hábitos de vida, las experiencias acumuladas y el tipo de relaciones que generamos, se van imprimiendo en el seno del organismo de un modo u otro, pudiendo alterar el funcionamiento orgánico y desembocar en alguna dolencia o enfermedad. Con lo cual, tratar solo el órgano o función orgánica afectada, separado del resto, es poco menos que parchear la situación.
La Sintergética propone implicar a la persona en la prevención, promoción y recuperación de la salud. Que el paciente deje de ser un sujeto pasivo en manos de expertos quienes, en base a sus conocimientos, tengan que devolverle la salud o evitarle la enfermedad, y que pueda contribuir activamente a generar actitudes y hábitos de vida saludables. Por ello decimos que la enfermedad no es una catástrofe o algo a lo que hay que atacar; en muchas ocasiones es una alarma, una respuesta adaptativa a determinadas circunstancias de la vida y puede ser vista como un mecanismo de aprendizaje y corrección.
Uno de los aspectos que se fomenta desde la sintergética es la importancia de los trabajos grupales, grupos de apoyo en situaciones de duelo y pérdida, de enfermedades crónicas, degenerativas, etc. Generar grupos donde el dolor y el sufrimiento humano pueda ser diluido a través del compartir con amor y discernimiento.
Podemos decir que la propuesta de Jorge Carvajal es un sistema abierto para que cualquier profesional de la salud pueda ampliar su visión y mejorar su efectividad. La clave no es que las medicinas sean alternativas, sino que sean complementarias.

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