La traqueotomía de cabecera produce pocas complicaciones

La traqueotomía percutánea de dilatación (TPD), al lado de la cama, puede hacerse en pacientes críticamente enfermos con un riesgo bajo de morbilidad en el ambiente hospitalario, según un nuevo estudio.

Investigadores del Hospital Lenox Hill (Nueva York, NY, EUA) recolectaron retrospectivamente los las historias de 41 pacientes de la unidad de cuidados intensivos (UCI) a quienes les practicaron TPD durante el año anterior. La información de la historia fue revisada por investigadores que no participaron en los procedimientos, y ninguno de los pacientes fue excluido del análisis en los casos revisados. La edad promedio de los pacientes fue de 75,5 años, y 25 eran hombres. Los pacientes estuvieron intubados durante un promedio de 11,6 días antes de que el procedimiento TPD  se realizara.

La TPD fue realizada bajo sedación general, usando un Kit Ciaglia Blue Rhino, un producto de Cook Medical (Bloomington, In, EUA), que está equipado con un asa mejorada y una superficie distal ranurada para suministrar una solución simple, efectiva para la TPD.  Los resultados mostraron que hubo solo una complicación (sangrado excesivo que se resolvió sin exploración formal) y no hubo muertes relacionadas con el procedimiento. El estudio fue presentado como una sesión de posters durante el congreso anual de la Sociedad de Medicina de Cuidado Crítico (SCCM), realizado en Enero de 2014 en San Francisco (CA, EUA).

“La TPD se ha convertido en uno de los procedimientos más ampliamente usados en las UCIs a nivel mundial ofreciendo el beneficio de ser rentable y una técnica en general más segura para los pacientes críticamente enfermos”, dijo el autor principal y presentador, Peter Abdelmessieh, DO. “Aunque la TPD ha sido la técnica preferida en nuestra UCI, como también en muchas otras instituciones, todavía hace falta que sea aceptada por la comunidad quirúrgica”.

“Realmente no hay diferencia en hacer esto al lado de la cama o en la sala de operaciones. Se basa realmente en la experiencia del practicante, y en poder solucionar sus complicaciones si las tienen”, añadió Steven Blau, MD, un cirujano de cuidado crítico del Centro Médico del Hospital Buen Samaritano (West Islip, NY, EUA), que moderó la sesión de posters SCCM. “No tengo problema en hacer [TPD al lado de la cama] en un hospital comunitario. Funciona. La dificultad en conseguir personas que hagan una traqueotomía en tres tramos de escalera o un elevador, es un viaje que no me entusiasma hacer”.

Para realizar la TPD, el tubo endotraqueal se baja hasta el nivel de la membrana cricotiroide bajo visualización broncoscópica, y se hace una incisión pequeña en la línea media entre el primer y segundo (o segundo y tercer) anillo traqueal. Luego se inserta un tubo de traqueotomía en la tráquea sobre una guía de alambre, usando una serie de dilatadores en la técnica Seldinger modificada la cual es suturada en el sitio. El tubo endotraqueal luego es removido, y el ventilador es reconectado al tubo de traqueotomía. La broncoscopia posterior a través del tubo endotraqueal confirma la colocación.

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