La salud femenina centrará el Tercer Sínodo Europeo de Mujeres

El Sínodo Europeo de Mujeres invita a participar a mujeres de todas las edades, procedencias, tradiciones religiosas y espirituales que quieran movilizarse a favor de unas mejores condiciones de vida y de trabajo en Europa, y quienes quieran trabajar por la eliminación de desigualdades por razón de sexo, religión o etnia.
En esta ocasión, el tema central del debate será la salud en las mujeres. Es un tema que se tratará a través de los cuatro pilares del sínodo:

1) Cada mujer está implicada de manera personal. La cuestión de género está relacionada con la salud: las mujeres son tratadas de manera dife-rente también en el ámbito de la medicina, ¿cómo y cuándo se puede justificar esta diferencia de trato? ¿Debe existir diferencia en el tratamiento de las diferentes enfermedades según se sea hombre o mujer?

2) Los aspectos políticos de la salud en los diver-sos estados de Europa se refieren a: ¿cómo proveen asistencia sanitaria los diversos estados europeos?,¿existen importantes diferencias entre ellos?¿Estamos las mujeres discriminadas?¿quién es responsable y quién se beneficia de ello?¿están los sistemas de salud organizados para un total acceso de las mujeres a los mismos?
¿Por qué el sistema público rehúsa el reconocimiento de tratamientos alternativos a la medicina tradicional? ¿Quién se beneficia de ello?

3) La cuestión económica: la pobreza trae enfermedad y la enfermedad puede conducir a la pobreza. La prosperidad económica tiene un precio: mucha gente tiene que trabajar duro durante largas horas bajo una gran presión. Ello actúa en detrimento de la salud, pero ¿en qué afecta este hecho a las mujeres?

4) La dimensión espiritual de la salud, ya que ésta no se refiere únicamente al cuerpo sino a la totalidad de los aspectos que hacen a una persona sentirse completa y en armonía. Aquí entra en juego el papel de la religión, que predica la salud y la salvación para todas las personas.

El sínodo de mujeres no tiene un sistema de delegación, cada mujer se representa a sí misma y sólo habla en su nombre. En su preparación, pueden participar todas aquellas que lo deseen, tanto si están adscritas a alguna religión o grupo como si no. Esto facilita la confluencia de una gran variedad de experiencias y capacidades.

El sínodo tiene un amplio programa que se desarrolla cada 5 años aproximadamente mediante conferencias y talleres, liturgias y actividades culturales. Cada participante puede participar con voz propia en los llamados “grupos oasis”. En estos grupos mujeres con una lengua común se juntan diariamente durante el evento del sínodo para intercambiar vivencias y reflexiones sobre el propio sínodo y sus experiencias vitales.

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