LA SABIDURÍA SE ENCUENTRA EN LA SANTA BIBLIA

Vassula, quiero que estas palabras que voy a entregarte sean conocidas. Deseo que estas palabras sean difundidas por todas partes. «Yo, el Señor, bendigo a Mis hijos de Garabandal».
-Haré todo con Tu ayuda, Señor.

Entonces «todo el infierno se desató». Se enfureció Satanás, y también todos los demonios sus discípulos. Incluso tienen nombres. Conozco a los que me están atacando.

-Vassula, ven, te haré comprender cuánto te odian, no temas.

Jesús me arrastró bajo tierra. Allí estuvimos. Reconocí el infierno, al estar mis pies en un fango negro, viscoso y pegajoso. Una oscura caverna. Jesús me dijo que escuchara.

Satán dijo:

¡Ajá, es ella otra vez, otra bruja! ¡Bo, cuidado!, hiérela, lísiala para siempre, hiérela de forma que venzamos, maltrátala de forma que sienta el odio que le tengo y al resto de la creación. Sabi, ve también y hiérela. ¡Os odio a todos!

Satanás estaba otra vez como un loco. Jesús me sacó fuera.

-Ahora que has oído su odio debes darte cuenta con cuánta determinación está tras de ti para impedirte que escribas. Yo, Jesús, te amo y te estoy guardando bajo Mis Alas, no perdiéndote de Mi Vista ni un instante.

Más tarde.

-Vassula, no leas estos libros, no tienen Sabiduría ni Verdad. La Sabiduría se encuentra en la Sagrada Biblia. Estoy contento de que tú Me hayas escuchado.

NO había hecho mucho ese día ya que la mayor parte del tiempo estuve meditando. Cuando me di cuenta de la hora fui a preparar la comida. Tan pronto como empecé, Jesús, que me estaba mirando, interrumpió mi trabajo y me dijo: «Vassula, ¿tienes un momento para Mí?». Yo Le dije: Sí, tengo millones de momentos para Ti, no sólo uno. Dejé mi trabajo y fui a escribir. Me dijo que dejara de leer un libro que yo estaba leyendo, advirtiéndome que no era bueno. Trataba de cosas de las que nunca había oído hablar acerca de leyendas, religiones, etc. 1 , todo escrito por no teólogos.

(Más tarde, por la noche.)

-Todas estas partes de Mi Rostro han sido dañadas.

(Yo estaba mirando una foto de la Sábana Santa.)

-¿Todo lo que veo, Señor?
-Sí, todo, arrancaron parte de Mi Barba, hirieron Mi Ojo derecho.
-Jesús, no sé qué decir.
-Dime: Te amo.
-TE AMO.
-Vassula, no te desanimes NUNCA. Yo estoy contigo. Juntos, los dos, estamos soportando Mi Cruz. 

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