La riqueza de dios

Jesús dijo “si quieres ser perfecto, ve, vende cuanto te sobra, dalo a los que nada tienen y tendrás un tesoro en el cielo, y ven y sígueme” y luego dijo “Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos”
Creo que Jesús era el primer socialista judío en la historia, su intención de él fue que los ricos compartieran con los más necesitados y según su historia, Jesús de Nazaret fue un hombre humilde.

Mi pregunta es, si él levanto toda una religión predicando la necesidad de ayudar a los que más lo necesitan, siendo Jesús pobre. ¿Por qué en la actualidad el vaticano en sus paredes y columnas están llenas de adornos hechos de oro?
Es curioso que las dos religiones cristianas que antes eran solo una, la católica y la evangélica, la última se separó de la primera porque acusó a la iglesia católica de los abusos cometidos en la sociedad, enriquecimiento indebido y sobre todo por la venta de las enmiendas, era el cobro por el servicio de la confesión, ¿Qué significaba? Que un “pecador” si quería confesar sus pecados, debía de pagarle a la iglesia para confesarse.
Este hecho provocó la protesta de Juan Calvino y Martin Lutero, iniciadores de la reforma protestante, quien muchos años después los movimientos religiosos se ramificaron y pasaron hacer religiones evangélicas con diferentes denominaciones, pero tomando siempre como base la biblia.

Desde la muerte de Jesús hace 2012 años, estas dos religiones cristianas, católica y evangélica han sumado creyentes en todo el orbe, sin duda que la católica se ubica en primer lugar, luego la musulmana.
Sin embargo es la católica que no solo tiene más seguidores, también más riquezas. En el Perú en plena era colonial, la comunidad de sacerdotes Jesuitas era dueña de más del 40 % de las tierras peruanas – otros autores afirman que la mitad del país –, tenían influencia en el campo educativo y económico. El Virrey en el Perú Manuel Amat y Juniet, por mandato del rey español Carlos III, expulsan a los Jesuitas de América en 1767, porque eran dueños de tierras en gran parte de Perú y esto representaba una pérdida económica, puesto que los Jesuitas no estaban obligados a pagar impuestos por las tierras, e igualmente porque tenían mucha influencia en los principales colegios y universidades de América.

En la actualidad las relaciones sociales de las religiones no son tan diferentes como ahora, sobre todo la iglesia católica que sigue teniendo influencia en la política en todas las naciones cristianas. Prueba de ello, es que en Perú la iglesia católica no paga impuestos, y sus sacerdotes tienen privilegios que no lo tiene ningún ciudadano común.
En el campo económico, el vaticano se considera uno de los países más pequeños reconocidos por la ONU, pero decir pequeño no significa decir pobre. Si bien es cierto, el vaticano apenas cuenta con 1 millón de habitantes en la actualidad, hay muy pocos contribuyentes, pero ¿de dónde obtiene tanto dinero el vaticano? Con menos de 1 millón de habitantes si consideramos que solo los adultos pagan impuestos. Es increíble pensar que ellos sean accionistas importantes de la gran trasnacional Coke Cola o Coca Cola, como le quieran llamar y de otras empresas importantes como canales de TV, Estaciones de radios, etc, donde el vaticano es dueña y señora.

¿De dónde proviene todo ese dinero? Es sencillo, de todos ustedes que son católicos, el dinero viene de todas las iglesias en el mundo. La iglesia cobra los servicios de bautizo, comunión, confirmación, matrimonios, misas, etc., lo que para ellos son sacramentos que todo católico está obligado a cumplir, para ustedes que son católicos son servicios que tienen que pagar, y el costo por cada servicio no es nada módico.
Todo ese dinero que la iglesia les obliga a pagar bajo el concepto que son sacramentos sagrados, un gran porcentaje va a las arcas del vaticano, el resto queda en las iglesias para su auto sostenimiento.

Obligaciones económicas de la iglesia

Si el mismo rey de España Carlos III expulsó a los Jesuitas porque no contribuían en la economía, en pleno siglo XXI la iglesia en el Perú tiene prerrogativas que hasta un político desearía.
Pese a que la educación escolástica desapareció en el siglo XIX, aun en el Perú la iglesia posee escuelas privadas en todo el territorio nacional, estas escuelas privadas dirigidas por órdenes sacerdotales son las más caras en el mercado educativo. Por mencionar un ejemplo, si en una escuela privada no canoníca su servicio es de S/. 150 soles mensuales ($/. 50 dólares), a comparación de las escuelas del clero tienen un costo de S/.200 o S/. 250 soles mensuales ($/. 84 dólares) un alto costo para la mayoría de niños peruanos cuyos padres no pueden sufragar ese gasto.
La iglesia católica, está exenta de pagar impuestos y tributos, gracias al triste convenio que celebraron gobiernos anteriores con el vaticano. Bajo leyes que no son conocidos por el pueblo, el estado se compromete a subvencionar las actividades del clero, lo cual representa para los economistas un gran forado para nuestra economía, mientras todo ese dinero que debería ir al fisco para realizar obras, lo disfruta el vaticano.
En el caso de las sectas evangélicas, no son tan diferentes, los evangelistas en el Perú están organizados no como personas jurídicas sino como asociaciones civiles, ellos no tienen los privilegios que goza la iglesia católica, pero igual evaden impuestos.

Las congregaciones evangélicas no cobran por los servicios de bautizo o matrimonio, su mayor ingreso proviene de los diezmos, esto representa el 10 % de los ingresos mensuales por cada uno de sus miembros. Los pastores suelen decir que los diezmos son totalmente voluntarios, sin embargo, siempre sermonean a sus fieles, los cristianos que no diezman es un pecador “maldito aquel que no diezma porque le está robando a dios” – exclaman los pastores.
Ellos sustentan el diezmo tomando la palabra de Jesús cuando se le acerca una anciana y le entrega unas monedas y Jesús le dice a sus discípulos, “miren a esta pobre mujer, ella me trae lo poco que tiene y otros que tienen más, son miserables”. El diezmo quiere decir que si yo gano S/. 1000 soles mensuales debo entregar a mis pastores S/ 100 soles mensuales, con ese momento un padre de familia puede comprar un saco de arroz, azúcar, comprarle un par de zapatos a sus hijos, ¿Por qué voy a contribuir a alimentar a los pastores de una iglesia?
¿Dónde va ese dinero? Las iglesias evangélicas se han enriquecido con las aportaciones de sus miembros.
¿Quiénes aprovechan esas aportaciones? Es obvio afirmar que los altos dirigentes, sacerdotes o pastores de alta jerarquía viven gratis gracias al sudor de su gente. Mientras sus hermanos viven en esteras o chozas, sus pastores o sacerdotes viven en casas de 3 pisos, carros de último modelo, viajan al extranjero, tienen una vida azarosa.

Oro en la iglesia

Es sabido que las religiones católicas y evangélicas no pagan impuestos, no realizan obras en apoyo a sus fieles, no realizan obras sociales en apoyo a los más necesitados. Cuando suceden desastres naturales como terremotos, inundaciones, tsunamis, guerra externa o interna, etc., el estado bien o mal brinda apoyo material a los damnificados, llega ayuda material y humanitaria de otros países en solidaridad, a este apoyo se suman empresas privadas, las famosas ONGs, y los filántropos desde su anonimato.
Estas dos religiones en mención, no mueven un solo dedo en su caja fuerte para ayudar en el momento más oportuno, todo no pasa de un simple sermón “hermanos tranquilos, dios está con nosotros”. Son incapaces de llevarles por lo menos agua o frazadas a sus infelices creyentes que deben soportar el frio en las noches después de una desgracia.

El vaticano está lleno de objetos de oros, importantes economistas sostienen que si el vaticano vendiera todo ese oro se puede solucionar el problema de los servicios básicos en África; agua, alimento y medicinas.
Ahora ultimo el papa Benedicto XVI ha visitado México y Cuba, ¿Cuál fue su agenda en su visita a estos dos países? Nada especial, solo dirigir misas, acto que cualquier cardinal pudo hacer. Como máximo representante de la iglesia ¿por qué no fue a los hospitales a visitar a las víctimas por causa del narcotráfico? ¿Por qué no visitó los lugares más pobres de México y de Cuba? Para ofrecerles un sermón de solidaridad o por lo menos para conocer in situ la pobreza en esos países, pues pedirle dinero sería, ¿verdad?. No lo hace porque al vaticano no le interesa la pobreza ni los problemas sociales, solo se limita a realizar misas, hablar con políticos y luego se regresa al vaticano, lo mismo hizo Juan Pablo II.

¿De qué sirve tanta riqueza? ¿Jesús no nació y murió pobre? Según su biblia.
Todo esto me hace pensar que la religión no es más que un negocio redondo para vivir del sudor de la gente que si sufre para ganarse unos centavos.

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