LA PRIMERA PERRERA

El oficio de matar perros es muy antiguo en nuestra ciudad. Ya vimos páginas atrás que desde los tiempos coloniales hasta mediados del siglo pasado los encargados de esa triste misión eran los presidiarios. Pero fue recién hace cien años cuando se organizó un servicio de “perrera” realizado por un particular, con carros que recorrían la ciudad, un establecimiento donde alojar durante un plazo a los animales cazados, un procedimiento “más científico” para eliminarlos en masa llegado el momento. En noviembre de 1864 se presentó ante la Jefatura de Policía un señor de nombre José Pedro Germain, proponiendo tomar a su cargo el servicio, para el cual aportaba un carro, peones, útiles, etc. ,todo de su exclusiva cuenta. Los perros cazados serían trasladados a un depósito de su propiedad, sito en la calle Isla de Flores171 , donde serían mantenidos vivos, durante un término de30 horas. Si al cabo de ese plazo los dueños no aparecían a reclamara los animales, éstos serían eliminados.Pero si el dueño se presentaba a rescatar a su perro, debía abonar una multa de cuatro pesos y la patente del perro, que costaba por entonces un peso. A cambio de este servicio, el señor Germain cobraba en calidad de honorarios, el monto de las multas que se hicieran efectivas. La Jefatura de Policía aprobó la propuesta del señor José Pedro Germain, y éste quedó incorporado así a la historia de Montevideo como el primer perrero con que contó nuestra ciudad.

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