“La oración nos mueve a descubrir y mostrar el rostro de Dios”

Rosario (Santa Fe) (AICA): Monseñor José Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario, presidió, el sábado 21 de julio, la celebración del aniversario de la dedicación del templo Niño Jesús de Praga, del monasterio de las monjas carmelitas de la localidad de Pueblo Esther. En la homilía, el prelado destacó que la capilla es ¨ese lugar tranquilo adonde el Señor nos invita en cada momento, y donde podemos hablar con Jesús de toda nuestra vida”.
Monseñor José Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario, presidió, el sábado 21 de julio, la celebración del aniversario de la dedicación del templo Niño Jesús de Praga, del monasterio de las monjas carmelitas de la localidad de Pueblo Esther.En la homilía, el prelado destacó que la capilla es «ese lugar tranquilo adonde el Señor nos invita en cada momento, y donde podemos hablar con Jesús de toda nuestra vida”.

“La obra material de este templo –dijo- enriquecida por el ambón, para anunciar la Palabra de Dios, el altar para la celebración, y el sagrario, donde Jesús permanece presente, está dispuesta de tal manera para el culto a Dios y la oración, que nos mueve a descubrir y mostrar el rostro de Dios y nos abre también la puerta de la fe”.

El pastor rosarino manifestó que “Dios está presente en cada una de ustedes, ya que son templo de Dios; y en toda la vida del Carmelo, donde la vocación de carmelitas las invita a buscar siempre al Señor que les habla, al Amado escondido”.

Monseñor Mollaghan señaló que “la capilla de este monasterio está en el corazón de la arquidiócesis, en este humilde y silencioso lugar, donde ustedes han querido vivir, como un signo visible de la presencia de Dios invisible, que nos invita a crecer en la fe y en el encuentro con Él”.

“La misión que la Iglesia les encomienda a ustedes como carmelitas, especialmente en el próximo Año de la Fe, es que la liturgia ofrecida cada día en esta capilla, la misa celebrada y la adoración permanente del Señor, así como toda la vida del Carmelo; sean un estímulo y una ayuda permanente para abrir la puerta de la fe, de ustedes y de muchos hombres y mujeres; y poder encontrarse con Dios, que nos atrae por Jesucristo”, aseguró.

Como conclusión, el prelado rosarino afirmó que “la puerta es también María” y agregó que “a su amorosa protección le confío a cada una de ustedes y a toda la comunidad; así como a los que se acerquen y visiten este lugar”. + 

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