La Natividad protagoniza una muestra de grabados en La Plata

Son 82 grabados sobre la Natividad. Rembrandt, Van Leyden, Maratta, Rubens, Parmigianino, Carraci y Doré se unen a otros genios del arte italiano en la exposiciónVenite Adoremus. Grandes maestros del Nacimiento. De Durero a Tiépolo, en la Plaza Seca del Teatro Argentino de La Plata, y exhiben el esplendor de una técnica dúctil por su aplicación a distintos soportes.

Inaugurada a fin de año y abierta hasta el próximo 22 de febrero, las obras van del siglo XVI al XIX, en cuatro secciones: Nacimiento, Adoración de los Pastores, Adoración de los Magos y Huida a Egipto. El recorrido ofrece una diversidad de opciones iconográficas, producto de su época y de los artistas que, ya sea en forma original o copiando al original, generaron nuevas piezas vinculadas con la Natividad.

Organizada por el Instituto Cultural bonaerense, que preside Jorge Telerman, con la coordinación de Artifex Argentina, que dirige María Lanusse, y la curaduría de Angel Navarro, las obras invitan a la reflexión sobre hechos fundamentales para la Humanidad, con miles de reproducciones en la gráfica y la comunicación visual, pero también sobre las repercusiones ante un público analfabeto.

La Natividad, centro de la exhibición, es un tema cargado de espiritualidad y un desafío para los artistas, que buscaron resolver el misterio de la encarnación del Verbo Divino.

En diálogo con Clarín, el curador dijo: “Este conjunto de grabados es significativo porque está exclusivamente dedicado al tema de la Natividad. Por separado no tendrían la misma significación. Artistas como Marco Antonio Raimondi fueron, como grabadores, grandes difusores de la obra de maestros como Rafael y sentaron un precedente en el siglo XVI”.

Navarro agregó que la exposición “tiene obras de artistas como Rembrandt, que vivió en una comunidad mayormente protestante o tuvo estrechos vínculos con la colectividad judía, pero que aún así, se inclinó por la Natividad”. También destacó la Biblia ilustrada de Gustavo Doré, que está en la muestra, cuyas reproducciones continúan en el siglo XXI.

Las obras provienen de la colección William Morris, artista, teórico del arte y fundador del movimiento Arts &Crafts, considerada la colección europea más importante del Nacimiento. El grabado fue una técnica de gran importancia en el siglo XV para la difusión de artistas como Rafael o Miguel Angel. Muchos artistas se dedicaron a reproducir, con grabados, obras de maestros admirables.

Con el Oratorio de Navidad de Bach, la Pastoral de Beethoven o la Misa de la Coronación de Mozart de fondo, el recorrido de la muestra invita a reflexionar sobre cómo los artistas trabajaron la luz y los claroscuros en sus obras, así como la forma en que se involucraron con un tema tan caro al cristianismo, muchos de ellos sin profesarlo.

En muchos de los grabados hay referencias metafóricas a la divinidad y una interesante escenificación del Nacimiento. Las obras disparan una profunda meditación sobre la Natividad en toda su extensión, paso a paso como en una secuencia. Desde que José parte a buscar a María embarazada y la presencia de los ángeles hasta la llegada de los Reyes a rendir su homenaje al Niño.

Cada artista, con su sensibilidad, interpreta el Nacimiento de una manera distinta, aunque se reitere la iconografía. Las técnicas expuestas son xilografía, buril y aguafuerte, entre otras expresiones del grabado.

El grabado fue una extraordinaria forma de expresión y difusión visual, teniendo en cuenta que la imagen no era dominante en la comunicación de su época. Y para muchos artistas fue también una forma de experimentación muy importante en distintas superficies y materiales.

Las obras de Miguel Angel, Tiziano y Rafael fueron de las más reproducidas en la historia del arte.

 

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