LA MUERTE DE TUTANKAMON

La muerte de TutankhamónAl descubrir la tumba de Tutankhamón en 1922, en el Valle de los Reyes, el arqueólogo británico Howard Carter dio a conocer al mundo un extraordinario tesoro artístico. Pero, a la vez, suscitó un interrogante que ha ocupado a los egiptólogos hasta nuestros días: el de saber cómo murió el joven faraón. Ahora los estudiosos disponen de suficientes claves para poder dar una respuesta.

Hacia 1346 a.C. el jovencísimo Tutankhamón -contaba con
apenas diez años- subió al trono de Egipto. Sin embargo,
continúa siendo un misterio quiénes fueron sus progenitores. Sí
que sabemos que nació, reinó y fue enterrado en el Valle de los
Reyes, pero otra vez nos asaltan múltiples incógnitas sobre su
muerte, que algunos atribuyen a un asesinato. A Tutankhamón
siempre se le ha vinculado a la familia real: fue yerno de
Akhenatón, ya que se casó con una hija de éste, Ankhesenamón.
Pero en torno a la identidad de sus padres se han creado
diversas hipótesis y un sinfín de especulaciones. El estudio del
ADN de Tutankhamón podría aclarar muchas cuestiones, pero el
Consejo Superior de Antigüedades de Egipto aún no ha facilitado
su autorización. El descubrimiento del sepulcro de Tutankhamón
en 1922 causó sensación en todo el mundo, sobre todo porque
había permanecido casi intacto durante siglos, mientras las
tumbas de otros faraones eran saqueadas constantemente.
Tutankhamón había restaurado los templos y recuperado los
antiguos rituales abolidos por Akhenatón, y eso pudo haber
garantizado su salvación. La cuestión del respeto que gozó la
tumba del faraón es una de las más apasionantes incógnitas que
nos quedan por resolver. En su relato del examen de la momia,
Howard Carter determinó una lesión en la mejilla izquierda del
faraón, y la prensa sensacionalista de la época anunció que el
joven faraón había sido asesinado. No obstante, los últimos
estudios han demostrado que no hay pruebas de que
Tutankhamón muriese como consecuencia de un traumatismo.
Hoy sabemos que la existencia de un fragmento de hueso
desplazado dentro del cráneo se debió a que la extracción de la
masa encefálica para la momificación se realizó por la nuca y las
fosas nasales. La muerte de Tutankhamón constituye otro
episodio enigmático más de la vida del rey de Egipto.

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