LA LUNA DE SATURNO CON ASPERSIÒN DE AGUA

Esta imagen, tomada por la misión Cassini-Huygens el 25 de diciembre de 2009, muestra por lo menos cuatro columnas de agua expulsadas desde el Polo Sur de la pequeña luna de Saturno, Encélado. Luz solar reflejada por el planeta ilumina la superficie de la luna mientras el Sol, casi directamente detrás de Encélado, retroilumina las columnas.

Estos géiseres se originan en las llamadas ‘rayas de tigre ‘, fracturas en la superficie helada de Encélado que liberan vapor de agua y hielo (salada, con componentes orgánicos) en el espacio. Cassini detectó por primera vez las columnas en 2005. El material expulsado, que viene de un depósito subterráneo de agua (no se ha comprobado si es un océano global o un pequeño lago), es la fuente de uno de los tenues anillos, el E, de Saturno, constituido por hielo y partículas de polvo, y del agua en la atmósfera superior del planeta. Es la única luna conocida en el Sistema Solar que influye en la composición química del planeta al que orbita.

Los investigadores estiman que los géiseres provienen de agua líquida que en forma de vapor pasa a través de pequeños canales en el hielo y se condensa en cristales, que también se mueven hacia la superficie de la luna, así se crea un chorro de vapor de agua y granos de hielo expulsados.

Entre las 61 lunas que se tienen identificadas de Saturno, se piensa que cuatro (Encédalo, Europa, Gamínedes y Calisto) albergan agua líquida, sin embargo sólo la primera ha mostrado señales de ello.

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