La insoportable necesidad del ser

Parece obvio que existimos de manera temporal y contingente. De manera temporal, porque no siempre hemos existido ni siempre existiremos; de manera contingente, porque todo parece indicar que bien podríamos no haber existido jamás.
Sin embargo, algunos argumentos permiten demostrar precisamente lo contrario. Tal vez no suponga mucho consuelo para usted, pero cuando combinamos ciertos principios lógicos en apariencia indiscutibles con algunos principios modales muy plausibles, resulta posible demostrar que todo existe de manera necesaria. Más aún: con una ligera variación de los mismos argumentos, podríamos demostrar que todo existe de manera eterna. ¡Siempre hemos existido y siempre existiremos!
¿Se siente usted mejor? Probablemente no. A continuación intentaremos averiguar qué es exactamente lo que demuestra la clase de razonamientos a los que acabamos de aludir.

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