La Ilíada sale del clóset: la historia de amor entre Aquiles y Patroclo

La primera vez que Madeline Miller escuchó el verso inicial de La Ilíada, “Canta, oh diosa, la cólera de Aquiles, hijo de Peleo”, “paré la oreja”, dice. Fue su madre, bibliotecaria, quien le empezó a leer el antiguo poema épico de Homero —omitiendo las partes más sangrientas— y abrió así una una nueva perspectiva para su hija. “Esto es la vida real, pensé”, asegura Miller, “tal vez suene gracioso, teniendo en cuenta que la historia está llena de dioses. Pero las emociones, la lucha, el dolor, todo era tan atractivo”.

En el centro de la historia de Homero está el guerrero griego Aquiles, mitad hombre, mitad dios. Su orgullo lo lleva a retirarse de la batalla tras un insulto del líder griego Agamenón; sobrevienen luego pérdidas horrendas en las tropas helénicas. Y la pena y la ira de Aquiles ante la muerte de su íntimo amigo Patroclo, lo llevan de vuelta al campo de batalla, para vengarse de Héctor, el guerrero troyano que asesinó a su compañero.

Miller cuenta que se obsesionó con la terrible reacción de Aquiles al perder a Patroclo: “Quería entender ese momento y saber más sobre quién era ese hombre que tanto significaba para Aquiles”.

El resultado es su primera novela, La canción de Aquiles (Suma de Letras), que el año pasado recibió el Premio Orange de ficción, en la que fue última edición de uno de los premios literarios más prestigiosos del Reino Unido.

La canción… es muy entretenido y está lleno de erudición, pero también tiene sus momentos folletinescos. Se remonta a unos años antes del inicio de la Guerra de Troya, para contar la historia de amistad entre Patroclo y Aquiles, y está lleno de batallas, sueños, anhelos, serpientes y sexo, este último, descrito con una maravillosa vaguedad.

En la historia de Miller, Patroclo nació príncipe, pero su padre lo manda al exilio a los 10 años cuando mata, por accidente, a un muchacho que lo acosaba. Al llegar a la corte de Peleo se convierte en el amigo fiel de su hijo, el príncipe Aquiles, hacia quien tiene sentimientos románticos, que son desviados, al principio, por la madre de Aquiles, la ninfa y diosa del mar Thetis.

Pero cuando los dos amigos se dirigen a las montañas para recibir las enseñanzas del centauro Quirón, resulta que ahí, Thetis no puede verlos. Comienza entonces el romance entre ambos.

Miller, que hoy tiene 33 años y es profesora de latín y griego en un colegio secundario, empezó el libro tras cumplir los 20. Cuanto más pensaba en Patroclo, “más me conmovía, quería darle voz a este hombre increíble”, dice.

“Siempre hubo indicios de que eran amantes, una obra de Esquilo habla de sus ‘besos frecuentes’.

El amor entre estos dos hombres me pareció el centro de la historia y el punto de inflexión de la Ilíada, y quise honrar eso”.

Miller vive en Cambridge, Massachusetts, y trabaja en su segunda novela, basada en La Odisea.

Pensando en qué historias clásicas habría que dar a leer a los chicos, convendría que les dieran las suyas. Llenas de vitalidad, rigor académico y sexo, pocas versiones del mito griego parecen más adecuadas para empujar a muchos a volver con entusiasmo a las historias originales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *