La globalización, según Juan Domingo Perón

Las grandes transformaciones de nuestra época llevan a considerar que el dato estratégico central de la nueva situación mundial, luego del punto de inflexión histórico que fue la crisis global 2008/2009, es que la globalización del sistema mundial –que es más integración, profunda hiperconexión y emergencia de una sociedad global– está liderada por los países emergentes (China, India y Brasil) y no Estados Unidos.

El traslado de poder mundial hacia el mundo emergente (de Occidente a Oriente) implica una reducción drástica de la pobreza en el mundo, y la emergencia de una clase media global, sobre todo en los países asiáticos.

¿Qué ha surgido de la crisis financiera mundial 2008/2009? Tres son sus efectos principales. En primer lugar, un nuevo sistema de poder mundial, caracterizado por el fin de la hegemonía unipolar estadounidense que duró diecisiete años (1991-2008), y que fue sucedida por una plataforma permanente de gobernabilidad del sistema global constituida por Estados Unidos, China, India y Brasil (G-20).

En segundo lugar, un nuevo mecanismo de acumulación global, cuyo eje son los países emergentes (China, India, Brasil), que crecen ahora sobre la base de su demanda interna y del aumento del consumo masivo y popular, y ya no sólo a través del aumento incesante de sus exportaciones.

En tercer lugar, una nueva revolución tecnológica, con eje en Estados Unidos, caracterizada por una interconexión cualitativamente superior de la economía, la sociedad y las instituciones políticas, y que es un fenómeno tanto técnico como cultural. Este salto cualitativo de la integración se realiza a través de una continua y acelerada reestructuración tecnológica y organizativa de todas las instituciones sociales, políticas y económicas, que produce niveles de aumento de la productividad hasta ahora nunca alcanzados. La primacía del hacer ha logrado un nuevo escalón histórico-tecnológico, cualitativamente superior.

En este nuevo contexto mundial, ¿cuál es la actualidad, si es que la tiene, del pensamiento estratégico de Juan Domingo Perón, uno de las figuras más relevantes de la Argentina en el siglo XX? La respuesta a esta pregunta implica reflexionar sobre Perón, no como un político en su accionar público, sino ante todo como un pensador, y centrarse en su visión estratégica surgida de su condición militar.

La idea fundamental del pensamiento de Perón es la concepción de la historia como una serie sucesiva de integraciones de carácter convergente, tanto en el espacio como en el tiempo. El ser humano es un ser social que sólo vive en comunidad, y a través de la evolución, éstas adquieren formas, esto es, estructuras cada vez más extensas e integradas.

El principio central que guía la evolución es que todo lo que asciende históricamente –tribu, nación, continente, mundo– converge cada vez más profundamente sobre sí mismo, con una mayor densidad societal y una superior conciencia de su identidad espiritual. La celeridad de la evolución la determina la naturaleza de los medios –transportes, comunicaciones– a través de los cuales se despliega. “La evolución histórica marcha con la velocidad de los medios que la impulsan”, dice Perón.

Es el paso de la carreta a la diligencia, de ésta al ferrocarril y al automóvil, hasta la aparición de los aviones supersónicos; y en materia de comunicaciones, es el avance del telégrafo, los cables submarinos, la fibra óptica, hasta llegar a Internet. Estos son los momentos sucesivos de la aceleración del proceso histórico o evolución.

“Todo parece más claro –decía Perón– cuando el progreso técnico ha empequeñecido a la Tierra, si no en el espacio, por lo menos en el tiempo. Este empequeñecimiento del planeta ha traído como consecuencia la necesidad de contraerlo todo en relación al tiempo y al espacio. Así la política interna, puramente nacional, ha sufrido sus consecuencias, y ha pasado a ser una cosa casi provinciana, para ser reemplazada por la política internacional, que se juega adentro o afuera de los países” (La visión estratégica de Juan Domingo Perón, Buenos Aires , Distal, 2012).

El rasgo común de los medios de la evolución es su pertenencia al dominio de la técnica, que es, el instrumental intelectual y práctico por el cual el hombre, ser social, domina la naturaleza y la transforma en un medio humano, la hace historia.

Por eso, señalaba Perón en 1974 que “no son los hombres los que determinan el curso de la historia y su evolución; es un determinismo histórico al que no escapa nadie que viva en la Tierra: ni los hombres, ni las instituciones, ni las costumbres. La evolución de la humanidad es la única que influye directamente todos los cambios políticos, sociales y económicos, a través de los cuales transita, en cada etapa de la historia, la humanidad entera”.

Perón murió el 1 de julio de 1974, antes de que se desplegara la globalización, el hecho central de la época. Señaló ese año que “el mundo, y sobre todo los grandes países, están pensando en que esta evolución que nosotros hemos presenciado va a desembocar, quizás antes de que comience el siglo XXI, en una organización universalista que reemplace al continentalismo actual. Y en esa organización se llegará a establecer un sistema en que cada país tendrá sus obligaciones, vigiladas por los demás, y será obligado a cumplirlas, aunque no quiera, porque es la única manera en que la humanidad puede salvar su destino frente a la amenaza de la superpoblación y la destrucción ecológica del mundo”. Y agregó: “Debemos comenzar a pensar que ese universalismo ha de ser organizado por alguien y que si nosotros no nos disponemos a intervenir en la organización de ese internacionalismo, todos nuestros años de lucha por liberarnos serán inútiles, porque si los imperialismos actuales imponen el ritmo de esa universalización, lo harán en su provecho, no en el nuestro”.

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