La flora intestinal puede diferenciar a los individuos

Los investigadores del consorcio MetaHIT europeo coordinado por el INRA y la participación de investigadores del INRA, CEA, el CNRS, la Universidad de Evry Val d’Essonne, Danone y el Instituto Mérieux, se han identificado tres de los enterotypes o marcadores microbianos intestinales, que son comparables a los grupos sanguíneos. Estos marcadores no son específicos para el lugar del individuo de origen, edad o estado de salud. Se determina principalmente por la abundancia de ciertos tipos de bacterias en el tracto intestinal, así como su potencial genético (las funciones codificadas por los genes). Esta investigación abre un mundo de posibles aplicaciones en la alimentación y la salud humana. Los resultados completos aparecerán en la edición del 20 de abril 2011 en línea antes de la NATURALEZA.

En marzo de 2010, los investigadores del proyecto europeo MetaHIT, coordinado por el INRA de Jouy-en-Josas, publicó la primera serie de secuencias de genes de bacterias alojadas en el sistema intestinal humano, o metagenoma. Ellos demostraron que sólo un millar de especies de bacterias se encuentran normalmente en grandes cantidades en el intestino humano.Cada persona recibe al menos 170 de estas especies, la mayoría de los cuales son similares a una persona a otra.

En un nuevo estudio, el consorcio de investigadores muestra que los individuos pertenecen a una de tres grupos diferentes de acuerdo a las bacterias presentes en su tracto intestinal y con independencia de su lugar de origen, su estado de salud (obesidad o enfermedades inflamatorias del intestino), género o edad. Al igual que el grupo sanguíneo de una persona, esta clasificación es específica para cada individuo, lo que llevó a los investigadores a utilizar el término «enterotypes».

Para demostrar esta característica inesperada y fundamental de la biología humana, el equipo analizó el metagenoma de las bacterias intestinales en muestras de 39 personas en tres continentes, de nacionalidad francesa, danesa, italiana, española, americana y japonesa. Un análisis más detallado se llevó a cabo de las 85 muestras recogidas de individuos daneses, seguidos de 154 muestras de sujetos de América, para confirmar la validez de la clasificación en un conjunto de datos más grande que las 39 secuencias iniciales. Los resultados indican que todos los sujetos se pueden clasificar en tres grupos distintos según el tipo de bacterias que se encuentran en el tubo digestivo y las funciones que éstos codificados.

Los científicos también se utilizan genes de ciertas bacterias como biomarcadores para demostrar la existencia de correlaciones entre estos marcadores funcionales y características tales como edad, sexo, lugar de origen y la masa corporal de los individuos. Esto proporciona una prueba de concepto que la flora intestinal puede ser estudiada con el fin de diagnosticar enfermedades como la obesidad y la enfermedad de Crohn.

Este estudio abre la puerta a futuras investigaciones sobre las diferencias en la composición bacteriana de la flora intestinal en individuos sanos y enfermos. Este método de clasificación de los individuos hará posible el establecimiento de grupos homogéneos para el análisis comparativo: en particular de los factores que predisponen a una persona a condiciones como la obesidad o la diabetes.

En el área de la medicina específica para cada paciente, la clasificación le ayudará a desarrollar herramientas de diagnóstico para la detección de casos en los que el tratamiento habitual no sería eficaz y adaptar el tratamiento en consecuencia.También contribuirá a promover los estudios nutricionales sobre los efectos de diferentes alimentos en la salud humana.

Zoom: las bacterias intestinales
Las personas están en constante contacto con las bacterias que se encuentran en todas las superficies y cavidades del cuerpo humano. La mayoría de estas bacterias se alojan en el tracto intestinal. Tenemos por lo menos diez veces más cantidad de bacterias que nos acompañan ya que tenemos las células. Estas comunidades complejas y dinámicas, tienen una gran influencia en nuestra fisiología, nuestra alimentación y nuestro sistema inmunológico y su desarrollo. Las bacterias desempeñan funciones esenciales para mantenernos sanos. Por ejemplo, sintetizar las vitaminas y ayuda a descomponer ciertos compuestos que sería incapaz de absorber lo contrario. Ellos juegan un papel importante en nuestro sistema inmunológico nos protege contra las bacterias patógenas. La investigación ha demostrado que existen diferencias significativas en el metagenoma de los individuos sanos y aquellos que son obesos o tienen enfermedades inflamatorias del intestino, lo que ha llevado a la hipótesis de que los desequilibrios en la flora intestinal podría contribuir al desarrollo de enfermedades

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