La estrella de la fe

La Estrella de Belén no es sólo un adorno más en estas festividades, para los cristianos del mundo fue la señal escogida para anunciar el nacimiento de Jesucristo. Gracias a los avances científicos, muchos estudiosos de la materia se han dedicado a determinar de qué se trata este fenómeno.

Las señales y las profecías son parte importante del desarrollo de la Biblia. El antiguo testamento entrega detalles sobre aquellos acontecimientos a los que debían prestar atención en aquellos tiempos y que determinarían el nacimiento del Mesías. En aquellos años los alcances de las ciencias eran claramente mucho menores que los actuales, por lo que las descripciones no determinan con exactitud los detalles de los fenómenos presentados.

Sin duda el fenómeno de la Estrella de David es uno de los más importantes, señala el nacimiento y las indicaciones de dónde se encuentra el niño esperado para salvar a un pueblo. En la actualidad, tanto los más escépticos como creyentes intentan descubrir de qué se trata este suceso y a qué acontecimiento astronómico se debió.

La representación de este astro con las cinco puntas y una cola se debe a la representación gráfica de Giotto di Bondone, el artista italiano creador de “La Adoración de los Reyes Magos” de 1304, se piensa que fue siguiendo la impresión que dejó en el lo que hoy con conocemos como cometa Halley.

Si bien en algún momento se pensó que este cometa fue el avistamiento de los reyes, esta teoría se descartó debido a que los estudios reflejaron que éste fue visto el año 12 A.C. y su período orbital es entre 74 y 79 años, por lo que esta hipótesis fue descartada.

Pero el que las escrituras hablen de un astro en movimiento permite pensar que se refiera a un cometa. Siguiendo con las pistas que entrega Mateos capítulo 2, – ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Se habla de la aparición desde el oriente, los científicos concentraron sus esfuerzos en investigar estos fenómenos y se encontraron dos apariciones en los años 4 y 6 A.C. visibles desde esas coordenadas, pero no existe evidencia de que fuesen lo suficientemente claras como para ser divisadas a simple vista

Se ha hecho la misma comparación con supernovas, planetas y conjunciones planetarias, pero hasta el momento no se ha podido comprobar a ciencia cierta a qué se debió esta aparición, especialmente por la imposibilidad de establecer con exactitud el período de la historia en el que se desarrollan los relatos bíblicos.

Conflicto de Fechas

Debemos considerar que las fechas establecidas como el nacimiento de Jesús también han sido objeto de estudios. El 25 de diciembre era una fecha pagana donde se celebraba el solsticio de invierno y con el nacimiento de Horus y la resurrección de Osiris. Cuando la tradición cristiana se une con la romana, se crea una mixtura entre las creencias, creando una convención que permite la convivencia de ambos postulados.

Es por ello que las investigaciones se deben basar más allá de las tradiciones y debe considerar aquellos acontecimientos detallados tanto en las profecías como en los postulados del Nuevo Testamento.

Si bien se muchos buscan una explicación científica para este hecho, lo cierto es que para el cristianismo este acto de fe de los reyes magos tiene explicación en sí misma, basada en la creencia y las profecías de un dogma que va más allá de las pruebas empíricas y que ha trascendido hasta nuestros días.

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