La esquizofrenia: cuando la experiencia no ayuda a la interacción social

La esquizofrenia es una enfermedad mental que afecta gravemente a la interacción social. Estudios recientes han demostrado que las personas con esquizofrenia tienen dificultades para interpretar las intenciones de otros. Una de las causas ha sido identificado por investigadores del Centro de Cognición Recherches et Cerveau (CNRS / Université Toulouse 3 Pablo Sabatier) y el Centro de Neurociencia Cognitiva de Lyon (CNRS / Universidad Claude Bernard Lyon 1) (1). Ellos mostraron que los pacientes esquizofrénicos utilizar la experiencia pasada erróneamente cuando se trata de anticiparse a las intenciones de los demás. Estos resultados se publican en la versión online de la revista Brain.

Cuando alguien se levanta de su asiento en el autobús, es posible que quieran ofrecer a usted o salir en la siguiente parada. La identificación de las intenciones de los demás es esencial cuando se vive en una comunidad. En un artículo anterior, el mismo equipo de investigadores propone un nuevo paradigma para explicar cómo se logra esto. Se cree que esta capacidad se basa en el uso de dos tipos de información. La primera, obtenida mediante la observación de los movimientos de los demás, es visual. Sin embargo, un segundo tipo de mensaje, es necesario: información a priori, que viene de nuestro conocimiento y experiencia del pasado y se almacena en nuestro cerebro. Sin ella, es difícil interpretar la información sensorial, que a menudo está fragmentada. Los investigadores plantearon la hipótesis de que estos dos tipos de elementos son mal empleados por los pacientes con esquizofrenia, lo que explicaría por qué tienen problemas para reconocer las intenciones de otros. Los expertos evaluaron los pacientes con diversos síntomas de la esquizofrenia: los síntomas negativos (pérdida de interés, el retraimiento social), los síntomas positivos (alucinaciones, delirios) o unos perturbadores (habla incoherente, saltando de un tema a otro). Los pacientes que primero vieron varios videos que muestran los actores que manipulan objetos con diferentes intenciones. Algunos de los videos fueron jugados un mayor número de veces, así como para manipular la información a priori. Los pacientes luego vio una versión corta de las mismas secuencias de vídeo. Esto permitió a los investigadores controlar la cantidad de información visual disponible para los pacientes, a quienes se pidió que adivinar las intenciones de los actores de las escenas truncados. Los científicos descubrieron que los pacientes esquizofrénicos utiliza información a priori poco. Las personas con los síntomas negativos hacen poco uso de los datos de la experiencia como si no tenía expectativas acerca de las intenciones de los demás. En contraste, las personas con síntomas positivos o perjudicial confiar demasiado en la información a priori, en detrimento de la información visual. Su percepción sensorial no le pide a cuestionar sus creencias o ideas preconcebidas. En todos los casos, un desequilibrio en la interacción entre la información visual y una información a priori lleva a malinterpretar las intenciones de los demás. Estos resultados podrían constituir la base de nuevas estrategias de terapia cognitiva que ayudan a los pacientes para mejorar su capacidad de utilizar su experiencia pasada y reducir la su dificultad para reconocer las intenciones de los demás, un síntoma de que la medicación no se puede tratar. Además, este paradigma podría ser también válida para el autismo, una condición con fuertes similitudes con los síntomas negativos de la esquizofrenia. 

Notas:

(1) En colaboración con el Instituto Jean-Nicod (CNRS / EHESS / ENS, París), el Centre Hospitalier le Vinatier en Lyon y ltheFaculté de Médecine de Rangueil en Toulouse.

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