La diversidad sexual y la identidad de género como un derecho humano

Escrito por un médico psiquiatra y sexólogo y una periodista, «Cuerpxs equivocadxs» se orienta hacia la comprensión de la transexualidad como una manifestación más de la rica y multifacética diversidad humana.A veces lo mejor que le puede pasar a un periodista es que no le publiquen una nota que le apasiona. ¿Por qué? Por que si el impulso es suficientemente fuerte esa frustración provoca al autor buscar sacar el tema de su investigación al público por otro medio. El libro Cuerpxs Equivocadxs. Hacia la comprensión de la diversidad sexual (Paidós, 2012) del médico Adrián Helien y la periodista Alba Piotto es un ejemplo de este escenario. Cuenta Helien, “A partir de una nota que nunca salió, comenzamos con Alba a seguir profundizando sobre la temática. Y allí nos dimos cuenta de que había muy poca bibliografía en castellano, y sobre todo en Latinoamérica, donde no había nada. Entonces decidimos empezar a hacer la aventura de escribir este libro.

El titulo Cuerpxs Equivocadxs es, según Piotto, una definición, provocación y pregunta: “Definición porque las personas transexuales se autoperciben haber nacido en un ‘cuerpo equivocado’, que, en el relato de la construcción de su identidad de género, dirían sin excepciones. A su vez, provoca al disparar una pregunta incómoda: “¿Es posible que haya cuerpos equivocados? Parados por fuera de las posturas heteronormativas del binarismo (varón/mujer) que determina el sexo biológico, proponemos una mirada que asume en que no existen las “esencias” de la masculinidad o feminidad sino prácticas que determinan unas u otras.”

 

¿Cual es la propuesta central del libro?

Alba Piotto: Le proponemos a los lectores del libro la pregunta: ¿Qué es la transexualidad? O ¿Cómo es que un hombre biológico se percibe a si mismo como mujer durante toda su vida y busca jugar ese rol en la sociedad y ejercerlo? O, al revés, ¿Cómo una mujer biológica se auto percibe a si misma como varón, que también busca vivir como tal? Con ese disparador, me pareció que me estaba metiendo en un mundo que abría un montón de puertas y que nos permitía reflexionar sobre el “que soy” a partir del concepto trans. Algunas de las temáticas, como la diversidad sexual, ahora estan en la boca de todos, pero que todavía hay pasos por dar, y hay pasos por comprender. Hay un consenso social que permite un montón de aperturas hacía la diversidad sexual, pero todavía hay que ajustar algunos mecanismos como para que las personas ejerzamos el derecho más allá de la diversidad a la cual nos acomodemos o la que queramos vivir.

¿Como es la bibliografía médica en este campo?

Adrián Helien: Es un tema muy confuso dentro de la salud. Hay una gran confusión. Uno de los temas más interesantes fue profundizar acerca de la visión médica. Dentro de la visión médica tampoco hay un criterio uniforme acerca de si es o no es una enfermedad. Tenemos un diccionario, que es la Biblia de los psiquiatras, que nos habla de una patología [en referencia a la transexualidad]. Y hay un montón de otras vertientes que vienen mucho más de las líneas sociales que hablan simplemente de que es parte de la diversidad sexual. Pero hoy hay todo una corriente dentro de la medicina, muy actualizada, que corre a la transexualidad como una patología y a la gente que no entra en la binaria de género. Es decir, hay gente que no entran en el mundo de rosa o celeste, y que nos están dando con sus testimonios de vida un cuestionando a esta binormatividad. Hay personas que no entran en estas normas y que, por supuesto, hoy enriquecen la diversidad. Entonces, es un cuestionamiento que quizás la medicina tradicional tendría que incorporar para poder tener otra visión mucho más inclusiva, mucho más humana, mucho más comprensiva acerca de que estamos abriendo la posibilidad de este abanico, de este arco iris de personas que son distintas a lo que tradicionalmente se conocía como varón y mujer. El tema es correr un poco el tema de la patología y poder ver las personas y poder integrarnos en esta diversidad tan rica que tenemos dentro de la diversidad sexual humana.

¿Cómo se enfrenta este libro con los preconceptos sociales? ¿Por ejemplo, la asociación de los travestis con la prostitución?

Adrián Helien: No es lo mismo decir travesti en un diccionario médico, en cual sería una patología determinada, que hablar de “la travesti” como hablamos hoy de personas que se revindican como una identidad particular distinta fuera de la normativa hombre/mujer. Y por supuesto que, ligado a un montón de situaciones de diversidad, hay un montón de preconceptos, que le agregamos y que también investigamos, que no tienen razón de ser.

¿Por ejemplo?

Adrián Helien: Bueno, tal cual asociar travesti con prostitución. O transexualidad con cierta situación negativa dentro de la escala social. Creo que a poco de profundizar en la diversidad y poder aproximarnos más allá de la etiqueta que le pongamos a las personas, vamos a encontrar que la problemática humana es la misma; había que borrar un poco esas categorías para poder entender, básicamente, al ser humano que esta atrás. Y que, en el caso de la transexualidad, quizá cueste muchísimo, porque parte de un tema que quizás a los que están al otro lado –o a los que no se cuestionan su identidad- nunca tuvieron que pensar como problemático. Empieza ser problemático cuando uno no es aceptado en su propia identidad, cuando no tiene un documento que lo represente, cuando no tiene un cuerpo que le represente, y cuando toda la ciencia médica te dice que es una patología… Y no solamente la medicina, sino también la ley que de alguna manera esta siempre como un paraguas…

Alba Piotto: Precisamente porque existe un imaginario social estamos etiquetados. Entonces, la propuesta y lo que nosotros exponemos en el libro es realmente desde el punto de vista de los derechos individuales, de poder ejercer la diversidad sexual y la identidad de género como un derecho humano, como un derecho que tienen todas las personas. Me parece que si nosotros podemos tener una apertura y una visión más abierta, más generadora de espacios, donde todos podemos consensuar y donde todos podemos desarrollarnos como personas, vamos a tener una sociedad más diversa, más sana y más feliz.

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