LA CIUDAD PROHIBIDA DE PEKÌN

La Ciudad Prohibida de Pekín

En el siglo XV, la dinastía de los Ming hizo de Pekín (Beijing) la capital del Imperio chino. Para acoger al emperador y a su corte se erigió allí la Ciudad Prohibida, un fastuoso complejo palaciego.

 

Veinticuatro emperadores residieron durante cinco siglos en la Ciudad Púrpura Prohibida, el mayor conjunto político-religioso de toda la arquitectura china. En 1368, Zhu Yuanzhang, caudillo y rebelde campesino, tomó las riendas del poder y fundó la dinastía Ming. A comienzos del siglo XV, el emperador Yongle, el tercero y más poderoso soberano de la dinastía Ming, decidió trasladar la capital de Nankín a Beijing (Pekín), en el norte del país. La construcción de la Ciudad Prohibida tuvo lugar entre 1407 y 1420, coincidiendo con el periodo de máxima expansión del Imperio. En China, la mampostería y el ladrillo se utilizaron para construir obras defensivas —como la Gran Muralla— y de ingeniería —los puentes—. En cambio, para levantar edificios se emplearon materiales más nobles, como la madera. De ahí que la arquitectura china haya producido resultados menos duraderos que la de piedra. Quedan muchísimos menos edificios antiguos en China que en Europa: sólo se conservan escasos restos a partir de los Ming. Además, y a diferencia de los occidentales, los chinos no querían edificios para la eternidad, sino que creían en la renovación constante. La Ciudad Prohibida constituye un ejemplo magnífico de la tradición arquitectónica china: las salas del eje central están situadas sobre una triple terraza de mármol de 230 metros de largo; el edificio está sostenido por columnas —no hay paredes de carga— y vigas de varios largos, sobre las que se asienta una cobertura de vertientes onduladas o rectas; por último, los edificios se llenaban de color, siguiendo unos patrones decorativos establecidos en la antigüedad. Su diseño respondía a antiguos principios religiosos y mágicos: orientada de norte a sur, y organizada en forma de cuadrícula, su orden reflejaba el del mismo Universo. En su interior, que permanecía invisible para el común de los súbditos, el soberano atendía los asuntos de Estado según un riguroso protocolo. La Ciudad Prohibida fue residencia imperial y sede de la corte hasta la abdicación del último emperador, Puyi, en 1912.

 

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