Jutbas del viernes 29-07-2011

Mezquita

del

Centro Cultural Islámico

“Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd”

Buenos Aires – Argentina

Viernes 28 de Sha`ban de 1432 / 29 de Julio de 2011

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Traducción de la Jutba pronunciada

por el

Sheij Muhammad Al Ruwaili

RAMADÁN, MES DE BENDICIONES

Alabado sea Dios Quien nos guió agraciándonos con la fe y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

Primera Jutba

Cuando se aproximaba el mes de Ramadán el Mensajero de Dios salía en busca de sus compañeros para recordarles que es un mes colmado de bendición y misericordia, y les decía: “Les ha llegado Ramadán, un mes bendito que Dios ha prescrito ayunar. Durante el mismo las puertas del Paraíso son abiertas, las puertas del Infierno son cerradas y los demonios son encadenados. Y en él hay una noche cuya recompensa por adorar a Dios en ella es mejor que la de mil meses de adoración”.

¡Hermanos! Reflexionen en estas palabras proféticas y no dejen que este mes generoso y lleno de bendiciones se les presente sin que aprovechen sus gracias, pensando que ésta es una oportunidad que se repite todos los años; no dejen pasar su misericordia y benevolencia.

Los musulmanes de las primeras generaciones esperaban ansiosos la llegada de este mes para dedicarse más a la adoración y a los actos de obediencia. Se registró que solían invocar a Dios diciendo: “¡Dios! Permítenos alcanzar el mes de Ramadán y poder ayunarlo correctamente para que así lo aceptes de nosotros”.

¡Siervos de Dios! Ramadán es una de las épocas que Dios ha establecido para incrementar los actos de obediencia. En este mes desciende la misericordia divina, abundan las gracias y las recompensas por las buenas obras son multiplicadas enormemente.

Dios se comprometió a recompensar el ayuno de Ramadán, tal como se registra en el conocido Hadiz Qudsi: “Todos los actos que realice el ser humano son para él y su recompensa será multiplicada diez veces, excepto el ayuno que es para Mí y Yo me reservo la inmensa recompensa con la que lo retribuiré”. ¿Pueden imaginarse, entonces, cuán grandiosa es la recompensa que Dios tiene reservado para los ayunantes?

Ramadán es una oportunidad para aumentar el grado de espiritualidad y ser alcanzado por la misericordia divina.

¡Hermanos en el Islam! Reflexionen en los siguientes Hadices del Profeta Muhammad:

· “A quien ayune Ramadán con fe y esperanza se le perdonarán sus pecados”.

· “A quien rece las noches de Ramadán con fe y esperanza se le perdonarán sus pecados”.

· “A quien pase la Noche del Decreto adorando a Dios se le perdonarán sus pecados”.

· “Cada noche de Ramadán Dios libera del fuego del Infierno a un grupo de personas”.

Recuerden, también, que, los ruegos que el ayunante hace al romper el ayuno, son respondidos; que no se les pierda esta bendición.

Es por la grandeza de este mes que Dios decretó que el último y más importante de Sus libros, el Sagrado Corán, fuera revelado en él.

Dios dice: “En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio.” (Sagrado Corán 2:185)

¡Hermanos! Esfuércense por alcanzar el objetivo esencial del ayuno que es la piedad, tal como nos dice Dios: “¡Oh, creyentes! Se les prescribió el ayuno al igual que a quienes los precedieron para que alcancen la piedad.” (Sagrado Corán 2:183)

Que Dios nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le tengamos santo temor como Se merece y le pido que perdone nuestros pecados, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.

Segunda Jutba

Alabado sea Dios, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios, Único sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia y compañeros.

¡Siervos de Dios! Afírmense en el Islam aferrándose al asidero más firme y sepan que Dios está con la comunidad y quien se aparte de ella será castigado el Día del Juicio.

¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en esta vida y en la otra. ¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en mis asuntos religiosos y mundanales, mi familia y mis bienes. ¡Dios! Cubre mis debilidades y sosiega mis miedos. ¡Dios! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha, por mi izquierda y por encima de mí. Me refugio en Tu grandeza de ser engullido por la tierra.

Dios nos dice: “Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos y prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así los exhorta para que reflexionen.” (Sagrado Corán 16:90)

Invoquen a Dios, el Grandioso, que Él los recordará siempre y agradézcanle por Sus gracias que se las incrementará.

Sepan que Él está bien informado de lo que hacen, guárdenle santo temor y pidan bendiciones por el Profeta Muhammad.

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