Julio Le Parc ilumina París con su milonga de luz

El nombre de Julio Le Parc suena cada vez más fuerte en el mundo del arte contemporáneo francés. En la primera mitad de este año tendrá presencia en dos grandes muestras en París. Acaba de inaugurar su Exposición monográfica, un espacio 2000 metros cuadrados para él solito en el Palais de Tokyo. Y Le Parc está feliz. “Es la muestra más importante, la más grande que he hecho en París, y desde el punto de vista de la presentación es la mejor” le dice el artista a Ñ digital. La prueba está en el video que acompaña a esta nota.

“Sorprendente come-back del artista argentino Julio Le Parc” dice la revista Télérama festejando los 84 años del artista y saludando la milonga de luz que acompaña a un artista que luce cada vez más joven. El marco para esta muestra lúdica y cinética, que va desde el 27 de febrero al 13 de mayo, es un templo de la creación contemporánea que le calza a la perfección. Construido para la exposición internacional de 1937, el gigantesco espacio que representa el Palais de Tokyo se usó para varias y distintas actividades. Los nazis almacenaban allí los bienes robados a los judíos durante la ocupación alemana y después de la guerra, el Palais de Tokyo, se convirtió en escuela de cine, centro de fotografía, de arquitectura hasta que  en 1999Catherine Trautmann, ministra de la Cultura, lo refundó como centro de arte contemporáneo.

Julio Le Parc no se contenta con una simple retrospectiva ya que, en este caso, su exposición monográfica cubre el espacio como una obra en sí. El público, acostumbrado a perderse en la inmensidad de las galerías, sigue con fascinación los juegos de luces del maestro del arte cinético. Para adecuarse a la inmensidad del lugar y darle una nueva vida, Le Parc no duda en adaptar obras históricas como  Continual luz cilíndrica (1962) que, originalmente  de 2 metros de diámetro, pasa a 6 metros en el Palais de Tokyo. Y no era para menos, es la primera vez que el artista acepta que en Francia se organice una exposición de semejante tamaño. (Ya en 1972 le habían ofrecido una primera retrospectiva, pero el artista dijo que no después de tirar la moneda)

Ahora, con una selección de obras mayores que van de los años 50 a 2013, la muestra revela todas las facetas de una exposición hecha de pinturas, esculturas e instalaciones monumentales.  Entrando en un laberinto de espejos y terminando el recorrido en su famosa Sala de juegos, Le Parc dispone su obra como una experiencia que busca motivar un comportamiento distinto en el público (Ver video).

 

Y claro que lo logra. Visionario y comprometido, Julio Le Parc es un precursor del arte Cinético y del Op Art, y un personaje emblemático en la historia del arte al que le sobran anécdotas. Aquí cuenta, por ejemplo, cuando fue expulsado de Francia en mayo 68 por sus actividades en el Taller Popular. “El gobierno quería hacer creer que todo venia de los extranjeros pero la Francia que uno quiere estaba ahí, en la protesta, en la calle”, recuerda sin rencor.  Defensor de los Derechos del Hombre fue una figura de vanguardia contra las dictaduras en América latina. Amigo de Pablo Neruda, despertó en el escritor un curioso entusiasmo por el arte cinético. “No habría sabido que hacer con un Rembrandt en casa, mientras que un Le Parc me ha­bría colmado de satisfacción. Admiro enormemente a Le Parc. Lo único que siento es que no haya más obras suyas», dijo alguna vez el poeta chileno, que soñaba con más y más museos con sus obras.

Algo de eso se ha cumplido. A la monumental muestra en el Palais de Tokyo, Le Parc sumará su participación en las galerías nacionales del Grand Palais a partir de abril, que dedicará su espacio al arte abstracto del siglo XX. Junto a Rafael Soto, Marcel Duchamp o Tinguely,  sus obras animarán la exposición histórica intitulada Dynamo, un siglo de luz y movimiento en el arte, 1913-2013. Ya lo dijimos, Le Parc ilumina París.

 

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