HUME

Hume, nacido en 1711, continuó en Inglaterra el idealismo, pero de una manera más perniciosa que Berkeley; este último negaba la existencia del mundo corpóreo, pero admitía la del espiritual y no destruía la relación de los seres entre sí. Hume lo redujo todo a simples fenómenos subjetivos; sostuvo que nada sabemos sobre lo que les corresponde en la realidad, y que en saliendo de esa experiencia puramente subjetiva no hay ciencia posible. Así arruinaba el principio de causalidad, y la relación de causas y efectos no era más que el simple encadenamiento de los fenómenos que nos atestigua la conciencia. Por manera que cuando afirmamos que lo que empieza a ser ha dependido de otro que le haya dado la existencia, establecemos una proposición sin fundamento, pues que en la conciencia de los fenómenos no está atestiguada la dependencia real entre ellos, sino meramente la sucesión. (V. Filos. fund., lib. X. —Ideología., cap. XI.)

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