Hongos y salud

Los hongos vitales tienen muchas propiedades y nutrientes para nuestras células, y en Asia son muy apreciados, no sólo por su valor medicinal, también por su sabor, basta ver un recetario de cocina oriental para darnos cuenta de esto. Ellos desde hacer más de 2000 años lo usan como y lo tienen documentado, y por lo difícil de conseguir en esa época, los hongos formaban parte de la medicina exclusiva del emperador y la corte.

Destacan los siguientes agentes activos:

Diversos tipos de polisacáridos alfa, beta y delta glucanos, lentinano, antioxidantes, proteoglucanos hipoglicémicos, adenosina, peptidoglucano, cresina y el trametano, diversas sustancias antibióticas, anti infalmatorias, vitaminas A, C, D, E y del complejo B (B1, B2 y B6) y, ante todo, el de sales minerales, como fósforo, potasio, hierro, cobre, germanio, magnesio y zinc.

Los polisacáridos son responsables de estimular las células killers, células T, B y macrofagos dependientes del sistema inmunológico, y se refieren a los a los Alfa, ßeta y D Glucanos. El ß-D-glucan básico es una estructura repetitiva, con moléculas de D-glucosa unidas en cadenas lineales por enlaces beta (ß). Estos pueden extenderse desde el carbono 1 de un anillo sacárido al carbono 3 del siguiente (ß1-3); del carbono 1 al carbono 4 (ß1-4) o desde el carbono 1 al carbono 6 (ß1-6). Frecuentemente existe una cadena principal ß1-3, ß1-4 o ß1-3, ß1-4 mezcladas con cadenas laterales ß1-6.
Los Hetero-ß-D-glucanes, es decir, polímeros lineales de glucosa con otros D-monosacáridos, tienen actividad antineoplásica e inmunomoduladora, pero los alfa-D-glucanes usualmente carecen de estas propiedades

El beta 1,6 glucan es reconocido como el más efectivo agente estimulante de las respuestas inmunológicas celulares. Esta sustancia aumenta la actividad de los macrófagos y otras células inmunocompetentes que destruyen células tumorales, como los linfocitos NK (natural killers), linfocitos T citotóxicos (Tc), de 1,5 a 3 veces y de linfocitos T ayudadores CD4+ (T-helper), las células afectadas por el VIH. El resultado final es un incremento de las defensas contra enfermedades infecciosas, SIDA y cáncer.

https://www.elenciclopedista.com.ar/hongos-y-salud/?xurl=http%3A%2F%2Fwww.nutritiondata.com%2Ffacts-C00001-01c20e7.html
https://www.elenciclopedista.com.ar/hongos-y-salud/?xurl=http%3A%2F%2Ffindarticles.com%2Fp%2Farticles%2Fmi_m0HKL%2Fis_6_7%2Fai_76471218%2Fpg_1
https://www.elenciclopedista.com.ar/hongos-y-salud/?xurl=http%3A%2F%2Fwww.mushrooms.ca%2Fgood%2Fnutrition.aspx

La falta de vitamina D está vinculada con el raquitismo y, según se cree últimamente, con la osteoporosis, la enfermedad cardiovascular y la caída de dientes, así como enfermedades como los cánceres de colon, seno y próstata.

Los antioxidantes ayudan a evitar el envejecimiento de las células., gracias a la gran cantidad de polisacáridos, minerales y vitaminas que contienen, y gracias a una de las características de su ser y su acción: son los grandes transformadores en la naturaleza. Todos los seres que han muerto, es decir, toda la materia orgánica muerta, la descomponen en moléculas para que los demás seres vivos puedan volver a utilizarlas en el proceso de la vida.

Notable en especial es su contenido del grupo vitamina B, en especial las vitaminas B1 y B2, que son muy importantes para la organización del cuerpo y los huesos. Personas alérgicas a la leche pueden asegurar con los hongos su vitamina D, y también ayuda a gente que le falta el sol en el invierno (en los países nórdicos). La vitamina D que produce la piel por medio de la acción de la luz del sol, la podemos consumir en tan solo 50 gramos de hongo fresco.

El efecto antibacterial de algunos hongos fue conocido en la edad antigua. Ya los Nubios y los Egipcios trataban inflamaciones con mohos, y también los cirujanos hasta el medievo pusieron trapos enmohecidos en las heridas para prevenir infecciones. En el siglo pasado, un científico encontró la explicación: en el año 1928 dejo Alexander Fleming una cultivo de bacterias en su laboratorio, para sus vacaciones de verano. Cuando regresó encontró un hongo creciendo en su cultivo. Su sorpresa fue muy grande cuando notó que este mismo hongo estaba acabando con las bacterias. El nombre del hongo fue Penicilium notatum. La sustancia activa la nombraron penicilina y todos la conocemos ahora.

En estos días, la ciencia encuentra cada día mas sustancia activas que contienen los hongos, y la lista de los enfermedades que se puede tratar con hongos, se alarga cada vez más.

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