Historia de Panamá Separaciones en el Istmo

El caos político en la Gran Colombia se debía a que Venezuela, Ecuador, buscaban su independencia y separase de la confederación. Sucre había sido asesinado, y Bolívar desistió del poder que ejercía.

Es por esta razón que el General José Domingo Espinar Comandante Militar del Istmo, en reemplazo de Fabrega declara independiente al Istmo de Panamá, el 26 de septiembre de 1830, al no estar de acuerdo con el gobierno de Joaquín Mosquera, el sucesor de Simón Bolívar. La idea de Espinar era que Simón Bolívar tomara el control de Panamá, para que luchara por la adhesión de los demás países de la confederación.

Sin embargo, Simón Bolívar se encontraba cansado y enfermo y rehusó tal acto, pidiéndole a Espinar que se reintegrara el Istmo de nuevo a la Gran Colombia. Panamá fue reintegrada el 11 de diciembre de 1830, la independencia duró escasos dos meses. Seis días más tarde, el 17 de diciembre de 1830, muere en Santa Marta, Simón Bolívar.

El General Fabrega no apoyaba la lealtad de Espinar, y se marcha hacia Veraguas, dejando temporalmente a cargo al Coronel venezolano Juan Eligio Alzuru. Acatando éste las ideas de los enemigos de Espinar, retiene el poder aprisionando a su jefe, a quien luego envió al destierro. Quería ser dictador, y saciarse del poder de la nación. Se apoyó en el pueblo y se dio la separación del Istmo el 9 de julio de 1831. Se convirtió en un insoportable tirano y toda persona de buen haber en Panamá se fue de su lado. Llega al Istmo de Panamá el Coronel Tomás Herrera desde Bogotá, Colombia para reemplazar al Coronel Alzuru, con la cooperación de Fabrega y demás personas ilustres del país. Se apresó a Alzuru y fue fusilado. La nueva separación del Istmo duro sólo un mes.

La Gran Colombia ya no existía, Venezuela y Ecuador eran países independientes, y el entusiasmo de estar unido a un país, en decadencia, como Colombia, y sin el liderazgo de Simón Bolívar hacían suponer que el pertenecer a la República de la Nueva Granada, era innecesario, naciendo así sociedades y partidos separatistas en Panamá.

La guerra granadina de 1839 al mando de General José María Obando, quien 10 años atrás asesinara a Sucre. Se lanzó al Cauca a la lucha armada pero el Istmo no quería entrar en ese conflicto armado.

Desistiendo de entrar a la guerra, se creó una junta popular reunida en Panamá el 18 de noviembre de 1840, para la separación de Panamá de Colombia, bajo el nombre del Estado del Istmo, encabezado por el Coronel Tomás Herrera, se organizó la economía del País, y los países de Costa Rica y Estados Unidos reconocieron el nuevo país. Tres meses duró la nación, pues el Coronel Herrera desistió bajo el acuerdo de no emprender castigo contra los secesionistas istmeños. Colombia hizo caso omiso a esto, y desterró al Coronel Herrera, borrándolo del escalafón militar. Luego regresaría en el año de 1845 como Gobernador de Panamá.

En 1850 el General José Domingo Espinar, y el Dr. E.A. Teller, editor del periódico «Panamá Echo», planearon la revolución para la madrugada del 29 de septiembre de 1850. El gobernador Obaldia no estaba de acuerdo con esta separación ya que veía al istmo todavía no preparado para asumir el control de su destino. Desistiendo los primeros de dar el golpe. Bajo el gobierno de Obaldia el 1 de enero de 1852 deja en absoluta libertad a todo los esclavos en el istmo.

Desde 1739 en que el Istmo fue anexado al Virreinato de la Nueva Granada, el territorio estuvo dividido en dos Provincias, la de Panamá y la de Veraguas, cada una gobernada separadamente por un gobernador.

Al ser sustituido en 1821 el régimen colonial por el de la independencia, esta división continuó hasta 1849 en que el Congreso granadino dispuso segregar de la provincia de Veraguas el cantón de Alanje y formar de él la Provincia de Chiriquí. Un año después dicha Provincia se denominó Fábrega en honor del prócer al año siguiente 1851 el mismo Congreso dispuso restituirle el nombre de Chiriqui al incorporarle el territorio de Bocas de Toro.

Con los Cantones de Los Santos y Parita y el Distrito Parroquial de Santa Maria, que eran parte de la Provincia de Panamá, fue formada por el Congreso de 1850 la que denominó Provincia de Azuero, 8 de abril de 1850, la Provincia de Azuero luego seria divida bajo la batuta de diputado Don Julio Arjona Q. 18 de enero de 1915 nacería la Provincia de Herrera y la Provincia de Los Santos. Con esto da inicio un tema que afecta la actualidad de la nación, los Estados Federados de Panamá, movimiento que en la actualidad preconiza Roger Patiño, de la provincia de Chiriqui.

Cada una de las cuatro Provincias del territorio istmeño, Panamá, Azuero, Veraguas y Chiriquí, adoptaron a fines de 1853 sus propia Constitución para el régimen interno de ellas.

Desmembrada la Gran Colombia quedaron unidos en un débil lazo Panamá y Colombia, luego del fin de la Guerra de los Mil Días donde perecieron más de 50,000 hombres, la muerte del General Carlos Albán y la toma de posesión de Don Arístides Arjona, los finales de la guerra con el Tratado de Wisconsin, la unión entre Panamá y Colombia no fue posible mantenerla principalmente por la desidia y abandono del Gobierno colombiano. En aquella época, Panamá había sido condenada al aislamiento por el gobierno colombiano, el que no sólo la había abandonado en el desarrollo económico y espiritual, sino que la había convertido en un escenario de guerra y conflicto que terminó por hastiar al pueblo panameño.

Con el fracaso de la construcción del canal interoceánico por los franceses, esfuerzo que había sido liderado por el Conde Ferdinand de Lesseps, los panameños empeñaron sus esperanzas en la construcción de un canal por los americanos. Se negoció un tratado (Tratado Herran-Hay) para ese propósito, entre los Estados Unidos y Colombia, el cual otorgaba una concesión durante 99 años [1] (otras versiones indican que era a perpetuidad [2], lo más probable es que en el proceso de negociaciones el período se haya reducido) para la construcción y operación de un canal. Sin embargo, el congreso colombiano rechazó el mismo, convirtiendo ese hecho en un catalizador para el esfuerzo revolucionario.

Entonces, de aquel desastre gubernamental impuesto por Colombia la necesidad de separar al istmo del poder colombiano se había convertido en imperativo político, económico y moral para Panamá, es aquí que surgió la semilla revolucionaria de un movimiento que materializó el Dr. Manuel Amador Guerrero, médico colombiano al servicio del Batallón Colombia que luego se convirtió en el primer presidente constitucional de los istmeños, junto con los demás próceres de la nación representados en una Junta Separatista, Don José Agustín Arango, Dr.Manuel Amador Guerrero, Don Carlos Constantino Arosemena, Don Nicanor A. de Obarrio, Don Ricardo Arias, Don Federico Boyd, Don Tomás Arias y Don Manuel Espinoza B..

Los panameños, inspirados en el tradicional sentimiento nacionalista de los pueblos y reclamando a la humanidad el derecho natural de ser libres y soberanos, en una nación llamada Panamá, unen fuerzas por separarse de Colombia.

El movimiento separatista contó con el apoyo de Estados Unidos y la decisión de los panameños de separarse culminó con la derrota de los militares colombianos, que fueron reducidos a prisión cuando el Batallón Tiradores arribó a las costas colonenses, por parte del los libertadores de la patria.

La falta de malicia de los generales Juan B. Tovar y Ramón Amaya, que comandaban el mencionado batallón de 500 plazas al mando del coronel Eliseo Torres, precipitó el acontecimiento patriótico, ya que para entonces el movimiento había conseguido el apoyo incondicional del general Esteban Huertas — militar de larga residencia en el Istmo y casado con panameña — quien fue determinante para la independencia. Dichos generales accedieron a transportarse a la Ciudad de Panamá sin sus tropas, en donde fueron apresados por fuerzas separatistas.

El General Esteban Huertas comandaba el Batallón Colombia, un cuerpo militar aguerrido y selecto, con un historial glorioso en los campos de batalla. El General Huertas había sido herido en la memorable Toma de Tumaco y desde entonces su figura representa al militar justo que se puso por encima de los partidismos y de la continuación de esa eterna guerra fratricida que siempre ha consumido a Colombia. La decisión del General Huertas de apoyar el movimiento separatista y arrestar a los generales colombianos dependió del apoyo que le brinda el general Domingo Díaz De Obaldia quien junto al pueblo del arrabal de Santa Ana tomaron las armas luego del abrazo de la separación que se dieran la tarde del 3 de noviembre de 1903 los generales Huertas y Díaz. Más de 1000 panameños armados bajo en mando del general Domingo Díaz estaban listos para partir hacia Colon a defender nuestra Patria.

En la ciudad de Panamá el Consejo Municipal presidido por Demetrio H. Brid se reunió el 3 de noviembre de 1903 bajo la voluntad del pueblo de ser libre y de establecer un Gobierno propio, independiente, y soberano, sin la subordinación de Colombia ni a ningún otro país, bajo el nombre de República de Panamá, decisión que halló inmediatamente respaldo en el resto del país. El Consejo Municipal establece el 4 de noviembre una Junta Provisional de Gobierno que opera hasta que la Convención Nacional Constituyente designa en febrero de 1904 al Dr. Manuel Amador Guerrero como Presidente Constitucional de la República.

La falta de confianza latente y la debilidad del gobierno colombiano para controlar la zona, hizo que los estadounidenses aprovecharan mediante el Tratado Hay – Bunau-Varilla, que, luego de separada Panamá, permitió al gobierno de Theodore Roosevelt continuar las obras de construcción del Canal de Panamá, dejadas inconclusas por el francés Ferdinand de Lesseps, concluyendo la obra en 1914. Este tratado le otorgó a Estados Unidos derechos perpetuos sobre el control del Canal de Panamá y la zona que abarca (10 mi de ancho), provocando malestar en la población panameña a lo largo de las siguientes décadas.

El 9 de enero de 1964 lo que empezó como una izada de banderas panameñas en la Zona del Canal por estudiantes panameños en mutuo acuerdo entre Panamá y Estados Unidos terminó en disturbios, logrando que ambos países rompieran relaciones diplomáticas por algún tiempo. En 1968 un golpe militar dirigido por Boris Martínez sacó del poder al entonces presidente Arnulfo Arias Madrid, estableciendo una dictadura militar que trajo consigo exilios, asesinatos, desapariciones y corrupción al país por 21 años. Boris Martínez es exiliado de Panamá y toma el poder el autonombrado General Omar Torrijos. En 1977, Omar Torrijos firma los Tratados Torrijos-Carter, aboliendo los efectos del Tratado Hay-Bunau Varilla, pero legalizando la presencia militar de los Estados Unidos en Panamá.

En 1981 Torrijos pierde la vida en un accidente aéreo, creando expectativas sobre quién iba a reemplazarlo en su cargo; y no fue hasta 1983 que Manuel Antonio Noriega tomó el puesto del fallecido. El mandato de Noriega se caracterizó por sucesos como el fraude electoral de 1984, el asesinato del doctor Hugo Spadafora, (quien acusó a Noriega de corrupto y narcotraficante), y las acusaciones del entonces coronel Roberto Díaz Herrera en 1987 provocando protestas y manifestaciones que fueron reprimidas brutalmente.

Para 1988 la crisis llegó a la economía panameña, en gran parte por las sanciones impuestas por Estados Unidos que presionaba al general Noriega para que desistiera de su cargo. En 1989 las elecciones fueron anuladas por el gobierno luego de ganar el candidato de oposición Guillermo Endara Galimany. El 3 de octubre de 1989 ocurre un fallido golpe militar del mayor Moisés Giroldi Vera en contra del general Noriega, que acabó con la ejecución de los insurgentes. El 20 de diciembre Estados Unidos invadió Panamá capturando al general Noriega presuntamente por los casos de narcotráfico y a la vez aboliendo el régimen dictatorial. Posteriormente, Noriega fue juzgado en Miami y Tampa, La Florida, por su presunta participación en asuntos de narcotráfico hacia Estados Unidos, y fue absuelto en ambas instancias, pero entonces se le declaró «prisionero de guerra» y se le condenó a 40 años en una prisión federal, de los cuales se le descontaron 10 posteriormente por buena conducta. Asume la presidencia entonces Guillermo Endara Galimany, quien fue juramentado en una base militar de la Zona del Canal controlada por los Estados Unidos.

En 1992 se aprobó una reforma a la Constitución Política, eliminando la necesidad de un ejército en el país. En 1994 gana el candidato de oposición Ernesto Pérez Balladares. A mediados de 1998 se hizo un referéndum nacional sobre la posibilidad de reelección del candidato presidencial, siendo rechazada dicha propuesta en una proporción de dos a uno. En 1999 gana las elecciones Mireya Moscoso, año en que la presencia estadounidense se retira del país pasando el control del Canal de Panamá a los panameños tal como se estipuló en los tratados Torrijos-Carter. En 2004 gana las elecciones el hijo de Omar Torrijos Herrera, Martín Torrijos Espino

La República de Panamá es un Estado Independiente y Soberano, asentado en un territorio propio, en donde se observan y respetan los derechos individuales y sociales y donde la voluntad de las mayorías, que es la auténtica expresión del pueblo, está representada por el libre sufragio, que es un medio irreemplazable de exponer los derechos que Dios y el hombre le han dado a Panamá.

El Poder Público emana del pueblo y se ejerce por medio de tres Órganos: Legislativo; Ejecutivo y Judicial, armonizados en la separación, unidos en la cooperación y limitados por el clásico sistema de frenos y contrapesos.

Se encuentran tres organizaciones independientes cuyas responsabilidades están claramente definidas en la Constitución Política. Así, la Contraloría General de la República tiene la obligación de fiscalizar los fondos públicos. Existe el Tribunal Electoral, que tiene que garantizar la libertad, la honradez y la eficacia del sufragio popular y, además existe el Ministerio Público, que vela por los intereses del Estado y de los municipios.

La Constitución Política de Panamá de 1972, reformada por los Actos Reformatorios de 1978 y por el Acto Constitucional de 1983, presenta un gobierno unitario, republicano, democrático y representativo. Están representados los tres Órganos del Estado.

Formado por el Presidente de la República y los Ministros de Estado.

El Presidente será elegido por sufragio popular directo, por un período de cinco años, de igual manera serán elegidos el primer y segundo Vicepresidentes, (Título VI, Capítulo 1, Constitución Política de la República de Panamá).

Corresponde administrar justicia en forma permanente, gratuita y expedita.

El Órgano Judicial esta constituido por la Corte Suprema de Justicia, los Tribunales y los Juzgados que la Ley establezca, según la Constitución Política de la República de Panamá (Título VII, Capítulo 1).

Está constituido por una corporación denominada Asamblea Nacional (anteriormente llamada Asamblea Legislativa) y tiene como actividad principal la expedición de leyes.

La Asamblea Nacional estará conformada por los Diputados (anteriormente llamados legisladores), escogidos mediante postulación partidista y votación popular directa. (Título V, Capítulo 1, Constitución Política de la República de Panamá.) Las próximas elecciones se celebrarán el mes de mayo de 2009.

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