Historia Alemania unida

La cultura alemana se remonta a más de mil años en el pasado. El Sacro Imperio Romano Germánico (Primer Reich) se ramificó de la división del Imperio Carolingio en 843, logrando perdurar de diversas formas hasta ser disuelto en 1806 como consecuencia de las guerras Napoleónicas.

El estado conocido actualmente como Alemania, fue constituido el 18 de enero de 1871, cuando se proclamó el Imperio Alemán (Segundo Reich) bajo la hegemonía de Prusia, guerra contra Francia de 1870-1871. Tras el final de la Primera Guerra Mundial en 1918, se disolvió el Imperio, ya que Alemania resultó derrotada a pesar de sus avances iniciales. El Emperador Guillermo II fue obligado a abdicar y tras la Revolución de Noviembre (Novemberrevolution), al Imperio le sucedió la República de Weimar (Weimarer Republik).

La adversidad económica, debida tanto a las condiciones de la paz como a la gran depresión mundial, es considerada como una de las causas que provocaron el respaldo por parte de los líderes de opinión y los votantes alemanes hacia los partidos antidemocráticos. Aunado a esto, durante la guerra y hasta su fin se había mantenido a la sociedad alemana con la idea de que la victoria era casi segura y la falta de una invasión alimentó la leyenda (Dolchstoßlegende) de que fueron las fuerzas democráticas (y comunistas, así como los judíos) las que traicionaron a la patria y provocaron la derrota.

En las elecciones extraordinarias de julio y noviembre de 1932, el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP, «Partido Nazi») obtuvo 67,2% y 73,0% de los votos, respectivamente. La inestabilidad política y la imposibilidad de crear un gobierno firme obligó a que el presidente de gobierno tuviera que nombrar al canciller(Präsidialkanzler), algo que debía hacer el parlamento. El 30 de enero de 1933, por presión del NSDAP, el Presidente (jefe de estado) von Hindenburg (canciller durante la primera guerra) nombró al líder del NSDAP, Adolf Hitler, jefe de gobierno. Tras la muerte de Hindenburg al año siguiente, se unieron ambos cargos y se denominó a Hitler jefe de estado también, lo que dio inicio a la Alemania nazi que se autoproclamó como «Tercer Reich».

 

La política de Hitler de anexionar tierras vecinas para hacerse con Lebensraum llevó al estallido de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939 cuando atacó Polonia. Inicialmente Alemania obtuvo grandes éxitos militares y consiguió el control sobre Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Luxemburgo, Balcanes, Grecia y Noruega en Europa, Túnez y Libia en el norte de África.

Su ataque a Rusia en 1941 demostró que su ejército era insuficiente para abarcar un territorio de esas dimensiones. Sus fracasos en las campañas rusas de 1941 (llegar a Moscú y cortar los suministros procedentes de Siberia) y 1942 (llegar al mar Caspio para hacerse con el petróleo), así como el ingreso de los Estados Unidos en el conflicto, dieron un giro que llevó a la destrucción del país bajo los bombardeos perpetrados por los aliados, que solamente se detuvieron tras la capitulación del régimen Nazi el 8 de mayo de 1945.

Durante la guerra, el estado alemán organizó y llevó a cabo, en una magnitud e intensidad nunca antes vista en la historia, el asesinato de millones de judíos y otras minorías tanto dentro de Alemania como en los territorios ocupados.

Alemania perdió parte considerable de su territorio, que además fue ocupado y dividido entre los aliados durante más de 45 años, 15 millones de alemanes fueron expulsados de las antiguas posesiones del Reich en lo que pasó a convertirse en países vecinos. En 1949, tras aprobarse en el Oeste una nueva Constitución (Bonner Grundgesetz), se constituye la República Federal de Alemania, que al cabo de pocos años recobrará parte de su soberanía, incluyendo la capacidad de mantener un ejército, y pasará a integrarse en Occidente como miembro de la OTAN y de las Comunidades Europeas. Por su parte, la República Democrática Alemana (constituida en 1949 como respuesta a la fundación de la R.F.A.) entraría desde un primer momento a formar parte del Pacto de Varsovia y el bloque soviético.

Durante más de cuatro décadas, el país estuvo dividido entre la RFA y la RDA. Alemania encarnaba la situación que se vivía a nivel mundial en el marco de la Guerra Fría. Berlín, la antigua capital imperial, fue dividida en dos bloques. La parte oriental de la ciudad bajo control comunista construye un muro para evitar el contacto y la huida de su población a la parte occidental, que se había intensificado a lo largo de la década de los 50, a medida que la economía de Alemania Occidental se iba recuperando para convertirse en una de las más desarrolladas del mundo. En pleno apogeo de la Guerra Fría, Alemania Oriental decididó restablecer el servicio militar obligatorio, el cual habría de entrar en vigor en el año 1962. Fue ésta la verdadera razón por la cual, el 13 de agosto de 1961, las autoridades de Berlín Este decidieron bloquear por completo el tráfico entre los dos sectores de la ciudad mediante la construcción de un muro fortificado.

Dado que el estado en la RFA se consideraba heredero político de la Alemania anterior, del genocidio cometido, de los crímenes de guerra perpetrados por el ejército y de las atrocidades del régimen nacional-socialista, la persecución en un comienzo tibia de los criminales provocó el rechazo de las nuevas generaciones alemanas a la actitud de sus padres durante la dictadura nazi, creándose una verdadera brecha entre las generaciones que condujo a las protestas estudiantiles en toda Alemania durante el año 1968, a un rechazo a todas las instituciones autoritarias, a un gran espíritu crítico incentivado ya desde la escuela y a la puesta en duda de toda actidud patriotera o chovinista en la juventud alemana, así como a la prohibición constitucional expresa de guerras de agresión.

La RDA, en cambio, se veía a sí misma como un nuevo estado, creado por los combatientes antifascistas y de ningún modo asociado al régimen nazi. Por esa razón, y por temor a desatar discusiones políticas que pusieran en peligro la supremacía del partido único, nunca se llevó a cabo una reflexión profunda y amplia sobre lo sucedido durante la guerra.

Tras una larga historia de incidentes y desencuentros entre los dos estados alemanes, este muro de Berlín fue abierto espectacularmente a la circulación el 9 de noviembre de 1989, con posterioridad a las fugas masivas de ciudadanos de la RDA a territorio occidental que se produjeron a través de Hungría y Checoslovaquia en el verano de ese mismo año. Alemania se reunificó el 3 de octubre de 1990, recobrando su plena soberanía al quedar definitivamente suprimido el régimen de control político y militar de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial.

La reunificación alemana tuvo consecuencias imprevistas (y previstas) en todos los ámbitos de la vida alemana, como la participación alemana en operaciones de la ONU para la imposición de la paz, una actitud más crítica de la contribución de los extranjeros a la vida alemana y enormes costos para los contribuyentes de los antiguos estados.

Desde que en 1950, Robert Schuman, el ministro francés de origen luxemburgo-loreno, pronunciara su célebre declaración, ambos países son considerados como el motor de las comunidades europeas que han dado origen a la actual Unión Europea.

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