Hernán Cortés (1485-1547)

Cortés fue un conquistador español (soldado y explorador) que conquistó el imperio azteca mayoría en el centro de América.

Hernán (o Hernando) Cortés nació en 1485 en Medellín, al oeste de España. Inicialmente se estudió la ley, pero dejó la universidad para hacer su fortuna en las Américas.

En 1504 se embarcó para Santo Domingo (República Dominicana), moviéndose a Cuba en 1511 donde asistió a Diego Velázquez en la conquista de la isla e hizo su fama de valiente y atrevido.

En 1518 Cortés convenció a Velázquez, que era ahora gobernador, para hacerle jefe de una expedición a México. Había sido recientemente descubierta por los europeos y se rumoreaba que contienen una gran riqueza.

Poco antes de zarpar Cortés, Velázquez, que ahora era sospechoso de sus motivos, canceló su comisión. Cortés ignorado Velázquez y se marchó. A la llegada se estableció un asentamiento (ahora Veracruz) e hizo aliados locales.

La civilización importante en la región fue la de los aztecas, encabezados por Moctezuma II. Cortés se dirigió a la capital azteca, Tenochtitlán, que era un viaje de tres meses en un terreno difícil. Se cree que la llegada de Cortés coincidió con una profecía acerca de un dios azteca de piel blanca que llega desde el este, lo que explicaría por qué Moctezuma dio la bienvenida a Cortés y le dio espléndidos regalos. Sin embargo, las relaciones se deterioraron rápidamente y, temiendo un ataque, Cortés tomó como rehén a Moctezuma, exigiendo un enorme rescate de su pueblo.

En abril de 1520, Velázquez envió una expedición para capturar Cortés. Como Cortés a la izquierda para luchar contra la expedición, comenzó una revuelta azteca en Tenochtitlán. Cortés volvió y obligó a Moctezuma para hacer frente a la multitud, pero el jefe azteca fue golpeado por una piedra y murió. Los españoles fueron expulsados ​​de la ciudad, incurriendo en grandes pérdidas.

Cortés reorganizó sus fuerzas y en 1521 regresó a Tenochtitlán, que cayó después de un asedio de tres meses. Un nuevo asentamiento, la Ciudad de México, fue construida sobre las ruinas y se estableció con los colonos españoles, convirtiéndose en el centro de la América española. Cortés aseguró el control sobre México, causando gran crueldad sobre la población indígena. Enfermedades occidentales como la viruela también causó víctimas mortales enormes.

En 1523 Cortés fue nombrado gobernador y capitán general de Nueva España. En 1528, en medio de temores de España que se estaba volviendo demasiado poderosos, se vio obligado a regresar a España, donde el rey lo reincorporó como capitán general, pero no a la posición del gobernador civil. A su regreso a México, su competencia se limita de manera significativa y supervisar sus actividades. Continuó explorando Centroamérica, con la esperanza de encontrar un estrecho desde el Atlántico hasta el Pacífico. Fracasó, en lugar de descubrir, y nombrar, California.

En 1541, Cortés regresó a España un hombre amargado y se retiró a una finca cerca de Sevilla donde murió el 2 de diciembre de 1547.

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