HAMZAH IBN ABDEL MUTTALIB (RA) «El León de Dios y el Señor de los Mártires»

Hamzah conocía la magnitud y la plenitud de su sobrino… por esto estaba consciente de la realidad de su mensaje, y de todas sus características. Hamzah no lo conocía meramente como sobrino, sino como hermano y amigo… ya que el Mensajero y el eran de la misma generación y de edades cercanas, se criaron, jugaron, hermanaron y siguieron juntos paso a paso desde el comienzo de la vida.
Pero la juventud de ambos siguió un camino diferente: Hamzah empezó a luchar entre los Jóvenes de su edad para alcanzar la buena vida y obtener un lugar para si mismo entre los líderes y señores de Meca. Muhammad, por su parte, se retrajo a la luz de su alma, la que lo iluminó hacia el camino de Dios, y al discurso de su corazón que le llevó lejos de la bulla de la vida hacia una profunda contemplación y preparación para abrazar y encontrarse con la verdad.

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