Felipe Pigna: «Entrevistaría a Videla, para que hable de las inquietudes de la sociedad”

Autor de Mujeres tenían que ser, primer volumen de una historia argentina con perspectiva de género, en su paso por la feria Pigna dijo que Susana Trimarco podría ser parte del libro. Se refirió a las entrevistas a genocidas y anunció su biografía de Eva Perón que se edita en junio.Llegó con los minutos contados y se hizo tiempo para firmar un par de ejemplares en el camarín de la sala José Hernández, la más grande de todo el predio de La Rural. El último fin de semana de la feria, Felipe Pigna presentó Mujeres tenían que ser. Historia de nuestras desobediente, incorrectas, rebeldes y luchadoras. Desde los orígenes hasta 1930 (Planeta), un libro de 600 páginas que se mantuvo por meses en las listas de más vendidos del género no ficción. Y mientras del otro lado del telón se ocupaban los asientos, conversamos sobre el éxito, el contacto con los lectores y su próximo libro: “A cualquiera le gustaría hacer una biografía de Evita porque es un personaje que te atraviesa y, de tan incorrecto, no te deja hacer la apología”, sentenció.

-¿Cómo se siente en esta situación de feria?
-La feria es muy linda para mí, es el momento de verle la cara a los lectores, de conocerlos. Se trabaja para un lector imaginario, por lo menos a mí me interesa mucho el lector. Y el momento de la firma es muy interesante, dura mucho tiempo y pasan muchas cosas; tengo un público muy amplio, de todas las clases sociales, de todas las edades, y vienen muchos chicos que me traen dibujitos de regalo porque leyeron las historietas…

-Este libro ha sido especialmente exitoso, ¿a qué cree que se debe: al tema en sí mismo, al momento de su carrera?
-Probablemente las dos cosas. Al momento de mi carrera porque la gente ya conoce mi estilo; y por la elección del tema, un tema que estaba un poco olvidado, más tratado académicamente y quizás faltaba un trabajo de divulgación (que es un calificativo que me enorgullece). Es importante que a la gente le llegue la historia de una manera accesible, que no quiere decir simplificada sino entendible, y muy documentada como me gusta hacer los libros a mí, con este subgénero de citas que son dos libros en uno.

-Retomando el tema de las citas, y la manera en que muchos historiadores trataron a la mujer, totalmente ajenos a la perspectiva de género, hay muchos testimonios muy crudos, que muestran las cosas terribles que las mujeres sufrían, ¿cómo evaluaste difundir esas ideas, a la luz del debate actual sobre darle voz a ciertos personajes?
-Creo que si después de 520 años –que se cumplen este año– no podemos dar a conocer las crónicas de la Conquista como fueron, en su total crudeza, estamos listos. Lo que hago simplemente es publicar crónicas que han sido publicadas muchas veces en torno a la barbarie que era… Todos nos sentimos mal leyéndolo…

Con respecto a si hay que darle voz o no a los genocidas, creo que hay que darles voz contextualizando. Si pudiera entrevistar a Videla, por supuesto lo entrevistaría. Seguramente sería distinta a la entrevista de Reato la que haría yo, pero me parece que es totalmente válido, cómo no. El tema es no ser un portavoz, no convertirte en el medio para que Videla se exprese; sino, a partir de las inquietudes que tiene la sociedad, que Videla hable de esas cosas. Creo que es la diferencia con la entrevista de Reato, con la que tengo diferencias, por supuesto, pero sobre todo con la de la revista Cambio 16 que fue directamente, según se sospecha y se está estudiando, casi un escrito de Videla al que el periodista le inventó preguntas. Eso no lo haría jamás… Y tampoco iría a pelearme con Videla, porque una entrevista no es para pelearse, y particularmente la entrevista histórica, que es muy diferente a la entrevista periodística que es sacarle información al entrevistado. No vas a entrar pateando la puerta e insultando al tipo porque no te habla, se termina la entrevista ahí. Y tampoco vas a ser excesivamente cordial: cada uno sabe dónde está parado, pero sí hacerle preguntas que la sociedad se hace, no lo que él quiere decir.

-De regreso con las mujeres, ¿cuáles de estas mujeres te parece que encarnan ideas actuales?
-Creo que todas las mujeres que están en este libro engendran ideas que son de una actualidad extraordinaria: la idea de la mujer independiente, la mujer capaz de ejercer su función, la mujer con su problemática particular… Es la mayoría del libro, creo que lo que asombra y le gustó a tanta gente que hubo mucha gente que mucho antes venía planteando cosas que hoy suenan actuales y que todavía nos falta resolver, como la violencia de género y todo esto que sigue.

-¿Y qué mujeres actuales podrían ser las rebeldes, las desobedientes y estar en un futuro libro como este?
-Hay mucha gente muy interesante que está trabajando, anónima y no tan anónima. Susana Trimarco, la mamá de Marita Verón, es un ejemplo de una mujer extraordinaria, que no se rinde, que tuvo que enfrentar poderes tremendos: el poder político, el judicial, el poder policial, el poder de la mafia, vinculada a los otros poderes. Es un ejemplo de las Mujeres tenían que ser del título del libro.

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