Estimulación magnética mejora lesión de médula espinal

 

Imagen: La prueba de nueve estaquillas para la destreza manual (Fotografía cortesía de la Universidad de Pittsburgh).
Imagen: La prueba de nueve estaquillas para la destreza manual (Fotografía cortesía de la Universidad de Pittsburgh).
La estimulación nerviosa no invasiva cronometrada, con precisión, en pacientes con lesiones de la médula espinal mejoró su capacidad de usar sus manos, según un nuevo estudio.

Investigadores de la Universidad de Pittsburgh (PA, EUA) realizaron un estudio incluyendo 19 personas con una lesión de la médula espinal cervical y 14 controles sanos de edad similar, que se sometieron a estimulación magnética trans-craneal para la representación manual de la corteza motora para examinar la plasticidad dependiente de la sincronización de la espiga (STDP). Las señales fueron pareadas con señales derivadas de la estimulación nerviosa periférica del nervio ulnar en la muñeca. Para tener un efecto, las señales del cerebro tenían que alcanzar la sinapsis corticoespinal-motoneuronal del primer músculo interóseo dorsal 1-2 milisegundos antes de aquellos del nervio ulnar.

A los participantes del estudio se les dieron 100 pulsos pareados, cada 10 segundos, durante aproximadamente 20 minutos, y luego se les pidió ejercer fuerza con el dedo índice y realizar una tarea de destreza, la tan conocida prueba de estaquillas de nueve hoyos, en la cual se les pidió usar el dedo pulgar e índice para remover las estaquillas de los huecos, ponerlas a un lado, y luego recogerlas de nuevo y reemplazarlas. Los investigadores encontraron que el proceso de estimulación aumentó la fuerza que los participantes lesionados podían producir aproximadamente 20% sobre la línea basal dentro de los primeros 20 minutos; y el tiempo promedio tomado por los participantes lesionados para completar la prueba de clavija cayó en aproximadamente 15% en los primeros 30 minutos. El estudio fue publicado en la edición del 29 de Noviembre de 2012 de la revista Current Biology.

“Este protocolo de estimulación corto, no invasivo tiene el potencial de ser usado dentro de un ambiente clínico como parte de una técnica de rehabilitación”, dijo la coautora del estudio, Karen Bunday, PhD. “Cuando los pulsos de la corteza motora fueron cronometrados precisamente hasta llegar a la médula espinal uno o dos milisegundos antes de los pulsos del nervio periférico, observamos un aumento en la transmisión de la médula espinal y la salida motora voluntaria durante un tiempo de hasta 80 minutos”.

El tracto corticoespinal conduce las señales nerviosas de la corteza motora del cerebro hasta la médula espinal y juega un papel importante en el movimiento voluntario.

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